Más de un año después de que un ex intérprete de las fuerzas militares estadounidenses en Irak fue retirado de una ceremonia de naturalización sin explicación, está a punto de nacionalizarse.

Haeder Al Anbki dijo el lunes que durante el fin de semana se le notificó que podía participar en la ceremonia de nacionalización de la próxima semana en Orlando. Al Anbki había demandado a la agencia federal por el asunto. No se le dio ninguna explicación por el giro que el gobierno dio sobre su caso, pero destacó las historias de The Associated Press y The Tampa Bay Times que sacaron su caso a la luz.

"Los artículos marcaron la diferencia e hicieron que mucha gente vea la verdad", dijo Al Anbki en un mensaje de texto enviado desde el campamento Blanding en Jacksonville, donde estaba entrenando con su unidad de la Guardia Nacional de Florida.

En junio del 2017, el traductor nacido en Irak estaba en una ceremonia de nacionalización en Fort Benning, Georgia, para 20 reclutas inmigrantes cuando se le dijo que no podía participar en el evento. No se le dio ninguna explicación, excepto que "hubo un problema en el sistema", de acuerdo con una demanda que él presentó el mes pasado en el Distrito de Columbia.

Al Anbki, de 36 años, dijo en la querella que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración estaba obligado a completar su solicitud de ciudadanía pero en vez de eso estaba aplicando una serie diferente de reglas bajo un plan conocido como Revisión de Solicitudes Controladas y Programa de Resolución, que algunas personas dicen se enfoca en inmigrantes de países de mayoría musulmana.

La Unión Americana de Libertades Civiles y el Northwest Immigrant Rights Project están cuestionando el programa en una corte federal en Seattle. La demanda sostiene que el gobierno ha puesto en una lista negra a miles de solicitantes de asilo, residencia permanente y ciudadanía desde el 2008 por motivos de seguridad. El caso va a juicio el próximo año.

Una portavoz de la agencia dijo el lunes a través de un mensaje electrónico que no podía comentar sobre casos específicos debido a motivos de privacidad.

Al Anbki, quien trabaja como guardia de seguridad en el Aeropuerto Internacional de Orlando, llegó a Estados Unidos en el 2011 luego de trabajar con tropas estadounidenses en Irak durante nueve años como intérprete, trabajo que le permitió conseguir una visa especial para emigrar. Durante su servicio con las tropas, un rebelde lo apuñaló y le disparó en la pierna. También perdió un dedo de su pie izquierdo debido a metralla. Su hermano, también traductor para las fuerzas estadounidenses, fue asesinado.