Las solicitudes para el puesto de fiscal anticorrupción, uno de los empleos más prestigiosos de Rumania pero también de los más vigilados, no han sido muchas, informaron medios rumanos el lunes.

A medida que se acerca el plazo para presentar candidaturas, los medios informaron que dos fiscales de alto rango en la Dirección Nacional Anticorrupción de Rumania han expresado interés en el trabajo, con uno que aplicó formalmente para el puesto.

El cargo quedó vacante luego de que Laura Codruta Kovesi fue despedida el 9 de julio por supuesta conducta inapropiada e incompetencia, aunque los críticos dijeron que fue un intento por parte del gobierno para tomar las riendas del combate contra la corrupción.

El despido de Kovesi planteó preocupaciones en el país y en el extranjero sobre el compromiso de Rumania para combatir la corrupción.

El ministro de Justicia Tudorel Toader, quien tramó el despido de Kovesi, dijo el lunes que los posibles candidatos no habían presentado sus solicitudes debido a que creyeron que el proceso de selección estaba manipulado, el cual, destacó, no lo está.

Toader acusó a Kovesi de ser autoritaria y afirmó que los fiscales bajo su mando habían falsificado evidencia y que un excesivo número de acusados habían sido absueltos.

Kovesi negó haber cometido alguna acción ilegal.