Después de una semana de drama, retrocesos y críticas incluso de aliados sobre su actitud hacia la injerencia rusa en las elecciones de 2016, el presidente Donald Trump regresó el lunes a su retórica acostumbrada de calificar la pesquisa como un “fraude” y una “cacería de brujas”.

Trump pasó la semana pasada tratando de asegurarle al país que acepta que Rusia interfirió con las elecciones de 2016, pese a su socavamiento público de las agencias de inteligencia estadounidenses en Helsinki durante una conferencia de prensa junto al mandatario ruso Vladimir Putin. Pero Trump nuevamente cuestionó el tema en un tuit publicado el domingo, en el que resta importancia a las evidencias de las acciones de Rusia.

“Así que el presidente (Barack) Obama sabía sobre Rusia antes de las elecciones”, tuiteó Trump. “¿Por qué no hizo algo al respecto? ¿Por qué no le dijo a nuestra campaña? Porque todo es un gran fraude, es por eso, y que pensó que ¡la deshonesta Hillary iba a ganar!”.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca Sarah Sanders dijo el lunes que Trump “obviamente” se refería a las acusaciones de colusión entre su campaña presidencial y los agentes rusos.

Las agencias de inteligencia estadounidenses coinciden en que Rusia interfirió en la campaña de 2016. A regañadientes, Trump aceptó la investigación la semana pasada en medio de un torrente de críticas por sus comentarios en la cumbre con Putin.

“Obviamente el presidente está hablando de la colusión con su campaña”, dijo Sanders. “Ha sido muy claro que no hubo. Creo que lo ha dicho como 1.000 veces”.

El lunes, Trump otra vez caracterizó erróneamente los documentos publicados por el FBI esta semana relacionados con la interceptación de llamadas por parte de la agencia a Carter Page, asesor de la campaña de Trump. El presidente afirmó, sin tener evidencia, que el FBI utilizó de forma inapropiada la investigación política del espía británico Christopher Steele para engañar a la corte para obtener una orden de interceptación telefónica, para luego hacer confidenciales los documentos y “cubrir su mala conducta”.

Sin embargo, eso no es lo que indican los documentos, los cuales fueron publicados en línea el sábado bajo la Ley de Libertad de Información. Los documentos apuntan a los vínculos políticos del trabajo de Steele pero indican que se cree que parte de su trabajo es “verosímil”. El FBI dijo que sospechaba que Page había “colaborado y conspirado con el gobierno ruso”.

Por su parte, Page niega ser un agente extranjero.