Estados Unidos se encuentra “profundamente preocupado” por el proceso de paz en Sudán del Sur y “escéptico” de que el presidente Salva Kiir y el líder opositor Riek Machar podrán poner fin a cinco años de guerra civil.

La declaración de la secretaria de prensa de la Casa Blanca condena que Kiir ha prorrogado su tiempo en el cargo hasta el 2021, y afirma que Estados Unidos no apoyará al gobierno a menos que haya inclusión y no “un estrecho acuerdo entre las élites”.

La frustración de la comunidad internacional ha ido en aumenta a medida que Kiir y Machar tratan de llegar a un acuerdo de paz. Según la propuesta más reciente, Machar serviría en el gobierno bajo Kiir.

La guerra civil estalló en el 2013 entre partidarios de Kiir y Machar. Han habido varias treguas, que no duran más de unas horas.

El Consejo de Seguridad de la ONU ha impuesto un embargo de armas sobre el país.