El presidente Donald Trump afirmó el domingo sin presentar evidencias que documentos recientemente divulgados relacionados a intervenciones telefónicas a su exasesor de campaña Carter Page "confirman con poco margen de duda" que las agencias de inteligencia engañaron a la corte que autorizó esas escuchas.

Sin embargo, legisladores de ambos partidos dijeron que los documentos no muestran acciones ilegales, y que incluso parecen socavar algunos alegatos previos de republicanos sobre la manera en que se consiguió una orden judicial para espiar a Page.

Las porciones visibles de los documentos fuertemente censurados, los cuales fueron dados a conocer el sábado bajo la Ley de Libertad de Información, muestran que el FBI le dijo al tribunal que Page "ha estado colaborando y conspirando con el gobierno ruso". La agencia también le dijo a la corte que "el FBI cree que Page ha sido blanco de los intentos del gobierno ruso por reclutarlo".

Los documentos formaban parte de la solicitud de las autoridades para obtener una autorización judicial ante la hermética corte de vigilancia de la inteligencia extranjera, que aprobó espiar a Page.

Con relación a los documentos, Trump tuiteó el domingo que "están muy censurados, lo cual suele suceder y es absurdo, pero confirman con poco margen de duda que el Departamento de 'Justicia' y el FBI engañaron a las cortes. ¡Cacería de brujas manipulada, un fraude!"

Los documentos recién divulgados parecen socavar algunos de los argumentos hechos en un memo preparado este año por el presidente de la Comisión de Espionaje de la cámara baja, el republicano Devin Nunes. Él y otros republicanos han dicho que una investigación anti Trump en una carpeta preparada por el exagente de inteligencia británico Christopher Steele y pagada por los demócratas fue utilizada indebidamente para obtener la orden judicial de espiar a Page.

Si bien los documentos confirman que el FBI se apoyó en parte en la información de Steele para obtener la orden judicial inicial, también indican que el FBI informó a la corte sobre sus probables móviles.

Un pie de página de una hoja de largo en la solicitud de orden judicial explica la evaluación del FBI sobre la historia de Steele y el probable interés de su patrocinador, al tiempo que agrega que, pese a las preocupaciones políticas, el FBI cree que al menos parte de su informe es "creíble".

El representante Adam Schiff, alto miembro demócrata de la Comisión de Espionaje de la cámara baja, dijo que los documentos detallan "por qué el FBI estaba tan preocupado de que Carter Page pudiera actuar como agente de una potencia extranjera".

"Era una solicitud bien elaborada y tenía renovaciones aprobadas por cuatro diferentes jueces nombrados por tres presidentes republicanos distintos", dijo Schiff a la cadena ABC.

El senador republicano Marco Rubio también estuvo en desacuerdo con Trump, y dijo que no cree que el FBI haya hecho nada ilegal al obtener autorización judicial para espiar a Page.

"Sobre este asunto tengo una manera de pensar diferente a la del presidente y la Casa Blanca", dijo Rubio a la cadena CBS. "Ellos (el FBI) no espiaron a la campaña según lo que he visto hasta ahora. Aquí hay una persona que ha alardeado abiertamente sobre sus vínculos con Rusia y los rusos".

El domingo, Page dijo a CNN: "Nunca he sido agente de una potencia extranjera".

En una carta del 2013, Page se describió a sí mismo como un "asesor informal" para el Kremlin, pero ahora dijo a CNN que llamarlo asesor "es realmente un intento por manipular la forma en que se percibe lo ocurrido".