El inspector general interino de la CIA, quien ha sido acusado de represalias contra informantes, presenta su renuncia, confirmó la agencia el viernes.

Christopher Sharpley, cuya nominación para el puesto de inspector general se había postergado en el Senado, dijo a través de un memorado a los empleados de su oficina que dejaría el puesto.

El vocero de la CIA, Ryan Trapani, dijo en una declaración que la agencia estaba agradecida con Sharpley por su servicio, “incluyendo su trabajo para profesionalizar” la oficina. Sharpley tiene 36 años de experiencia investigativa y en agencias del orden, y creó dos oficinas de inspectores generales en el gobierno.

El anuncio no especificaba el motivo de la renuncia de Sharpley.

Sin embargo, el Senado no se había mostrado dispuesto a confirmar la nominación de Sharpley hasta que se resolvieran quejas de dos exempleados de la CIA convertidos en informantes que lo acusaron de represalias, de acuerdo con un asistente congresual que no estaba autorizado a discutir el asunto y habló bajo condición de anonimato.

Representantes de esos dos exempleados le dijeron a The Associated Press el año pasado que ha existido discordia durante años al interior de la oficina del inspector general, una unidad independiente creada en 1989 para supervisar a la agencia de espionaje.

La oficina está encargada de frenar el desperdicio de recursos, el fraude y la mala gestión, y promover la responsabilidad a través de auditorías, inspecciones, investigaciones y revisiones de los programas y operaciones de la CIA _ abiertas y encubiertas.

Miembros de la comisión de inteligencia del Senado le preguntaron a Sharpley en su audiencia de confirmación en octubre sobre las quejas de que él y otros administradores participaron en represalias contra empleados de la CIA que alertaron al Congreso y otras autoridades sobre mala conducta.

Sharpley le dijo al Congreso que no estaba al tanto de “ninguna investigación en curso sobre mí, ni detalles de ninguna queja contra mí”. Dijo que existía la posibilidad de que no estuviera enterado porque existe un proceso que provee confidencialidad a todo aquel que presenta una queja contra funcionarios del gobierno.

Los senadores Chuck Grassley, el republicano jefe de la comisión de inteligencia, y Ron Wyden, demócrata, dijeron entonces que les parecía difícil creer que Sharpley no supiera de las quejas cuando declaró.

En noviembre, los dos exempleados de la CIA dijeron que Sharpley no fue honesto cuando le dijo al Congreso que no estaba enterado.