Combatientes del Talibán lanzaron una serie de ataques contra puestos policiacos en el este y sur de Afganistán durante los últimos dos días, incluso mientras se renuevan los esfuerzos por acelerar las negociaciones de paz. La violencia dejó 14 policías muertos y otros 10 heridos, informaron el viernes las autoridades.

Las recientes aperturas del gobierno estadounidense indicaban una disposición para conceder una vieja exigencia del Talibán para dirigir las negociaciones, lo que había incrementado las expectativas de un fin pacífico a la violencia.

Pese a ello, los extremistas han realizado una serie de ataques en contra de las Fuerzas Afganas de Seguridad Nacional que han dejado varios muertos en las últimas semanas.

El Talibán emitió un comunicado a principios de la semana en el que le ordenaba a sus combatientes a no atacar a civiles. No es la primera orden de este tipo y las anteriores no pusieron fin al número de víctimas civiles, sin embargo se presenta en medio del más importante y extenso intento hasta el momento por reactivar las negociaciones de paz.

Un representante del Talibán dijo a The Associated Press que el grupo aún no recibe de Washington una orden específica para dialogar. El Talibán ha exigido negociaciones directas para discutir el retiro de tropas extranjeras así como conocer las preocupaciones de Estados Unidos sobre su papel en los próximos gobiernos afganos y poner fin a esas preocupaciones.

El representante del Talibán habló con la AP bajo condición de anonimato debido a que no estaba autorizado a dialogar con la prensa.

Cuando el Talibán gobernó Afganistán antes de la invasión estadounidense de 2001 tras los ataques terroristas en Estados Unidos, los líderes talibanes se quejaron de que un poderoso gobierno estadounidense jamás aceptaría su presencia en Afganistán.

Autoridades talibanas dijeron que quieren negociar directamente con Estados Unidos para expresar sus preocupaciones y obtener garantías de Washington, que afirman son necesarias debido a que el gobierno afgano actúa conforme a las órdenes de Washington.

Pero por el momento, la violencia persiste.