El presidente Donald Trump está pidiéndole a las empresas y a las asociaciones gremiales ofrecer más capacitación laboral, en momentos en que las compañías están teniendo dificultades para llenar sus vacantes con personal calificado.

El mandario recibirá el jueves en la Casa Blanca a líderes empresariales, trabajadores y estudiantes para promover pasantías, oportunidades vocacionales y programas de capacitación laboral, incluso pidiéndoles a las empresas que firmen un compromiso para darle más entrenamiento a su personal.

Durante la campaña electoral, Trump usó la retórica de ayudar “a los hombres y mujeres olvidados” que han sufrido las repercusiones de los avances tecnológicos y la globalización. Ahora quiere crear un consejo nacional de trabajadores y una junta asesora de temas laborales, para lidiar con los problemas de los trabajadores manufactureros, en momentos en que Trump ha iniciado disputas comerciales que han afectado la economía.

La Casa Blanca dice que presentará “La Promesa para los Trabajadores de Estados Unidos” para suministrar por lo menos 500.000 oportunidades profesionales a estudiantes y empleados en los próximos cinco años, como pasantías, programas de capacitación laboral y planes de educación continua.

Según la presidencia, entre las compañías que firmarán el documento están General Motors, FedEx, The Home Depot, IBM, Lockheed Martin, Microsoft, Northrop Grumman y Walmart. Varias asociaciones gremiales participarán también y al evento en la Casa Blanca fueron también invitados congresistas y funcionarios estatales y locales.

El gobierno desea devolver al mercado laboral a los millones de ciudadanos que no están trabajando y que no están buscando trabajo y que por lo tanto no están incluidos en la tasa de desempleo. Al tener más gente empleada, podría aumentar el crecimiento económico y quizás conseguirse la meta de la Casa Blanca de una expansión sostenida de 3% o más.

El reingreso a la fuerza laboral también podría ayudar a llenar las 6,6 millones de plazas vacantes, una cifra casi récord que incluso supera la cantidad de personas desempleadas.

Sin embargo la falta de destrezas es sólo una razón por la que los estadounidenses han desistido de su búsqueda de trabajo, pues investigaciones de expertos han determinado que otra causa importante es la adicción a los opiáceos y los problemas de salud.

Otro problema es el envejecimiento de la población y el creciente retiro de la generación de la posguerra (los que nacieron entre 1946 y 1964). La proporción de estadounidenses que están trabajando o buscando trabajo ha ido en sostenido aumento los últimos tres años. Pero ese aumento se ha visto contrarrestado por las jubilaciones, por lo cual el porcentaje de estadounidenses trabajando permanece sin variar en 63%.

Algunos economistas no simpatizan con las quejas de las empresas de que hay una falta de mano de obra cualificada pues sostienen que las compañías deberían pagar mejor a su personal para retenerlo y para atraer a más candidatos. Ello le daría una idea a los que buscan trabajo de dónde está la mayor cantidad de vacantes, y de qué tipo de capacitación deben buscar. Añaden que si los empleadores están tan desesperados por conseguir personal, deberían ofrecer esa capacitación ellos mismos.