“Va a comenzar el show”.

Con esas palabras, Denis César Barros Furtado --de 45 años, también conocido como el doctor “Bumbum”-- recibía a sus pacientes y preparaba las jeringas con las que muchos esperaban conseguir un cuerpo perfecto.

El cirujano, una estrella en las redes sociales de Brasil con más de medio millón de seguidores, cayó en desgracia el fin de semana luego de haber practicado una intervención quirúrgica clandestina que provocó la muerte de Lilian Calixto, una gerente bancaria de 46 años. Después de haber estado prófugo desde el martes, la Policía Militar de Río de Janeiro lo capturó el jueves en un centro empresarial de Barra de Tijuca, en la zona oeste de la ciudad.

Furtado había recibido a Calixto el sábado en su casa, ubicada en la misma localidad donde fue detenido. La gerente bancaria había viajado casi 2000 kilómetros desde Cuiabá, en el estado brasileño de Mato Grosso, para realizarse allí una intervención en los glúteos. De acuerdo con el relato que la familia de la víctima hizo a un noticiero local, la mujer comenzó a sentirse mal luego del procedimiento y debió ser internada de urgencia en el hospital Barra D'or, próximo a la casa del cirujano.

Calixto entró al hospital con un cuadro “extremadamente grave” a las 11 de la noche del sábado y no respondió a las maniobras de recuperación. Según un comunicado del hospital, el deceso se produjo a la una de la madrugada del domingo, pocas horas después de la intervención.

Desde ese día la policía de Río de Janeiro comenzó a buscar a Furtado, quien se mantuvo prófugo tras un pedido de prisión preventiva emitido por la justicia, que caratuló la causa como homicidio calificado y asociación criminal. Además, la policía capturó esta tarde a su madre, María de Fátima Barros, quien trabajaba con él y también permanecía prófuga.

Pasadas las cuatro de la tarde, Furtado y Barros llegaron a la 16ta delegación de la Policía Civil, en Barra de Tijuca. Sin dar declaraciones a la prensa y con gesto adusto, bajaron de un patrullero e ingresaron a la comisaría, donde prestarán las primeras declaraciones y permanecerán al menos hasta mañana.

Dos horas después de la llegada a la comisaría en condición de detenido, el doctor “Bumbum” brindó una conferencia de prensa en la entrada.

“Es posible realizar la intervención quirúrgica en cualquier área capacitada y donde el médico esté usando la técnica correcta, como sucedió”, se defendió.

Durante media hora, en un tono sereno, el médico negó tener algún tipo de responsabilidad en la muerte de Calixto --dijo que fue una “fatalidad”-- e intentó justificar que escapó de la policía y se mantuvo en un primer momento porque no sabía lo que estaba sucediendo.

“Cualquier conclusión sobre la muerte de Liliam Calixto y la eventual responsabilidad de mi cliente sobre esa fatalidad es precoz”, había dicho ayer Naiara Baldanza, abogada del médico furor en internet en un comunicado destinado a la prensa. La letrada señaló que Calixto no habría presentado “ninguna complicación” durante el procedimiento estético.

El Consejo Regional de Medicina de Río de Janeiro confirmó a la AP que el doctor “Bumbum” no tenía autorización para atender en Río. “Él nunca pidió el registro ni presentó la documentación habilitante, sólo podía trabajar en Cuiabá y Brasilia”, dijeron en la entidad.

El caso cobró una enorme repercusión en Brasil, uno de los países donde se practica la mayor cantidad de cirugías plásticas en el mundo. La Sociedad Brasileña de Cirugía Plástica lamentó en un comunicado la muerte de la gerenta bancaria y alertó sobre los riesgos de someterse a una intervención con profesionales no especialistas.

André Maranhão, presidente de la Sociedad Brasileña de Cirujía Plástica de Río de Janeiro, dijo a The Associated Press que el fallecimiento de la mujer se produjo por el material elegido para la aplicación, el polimetilmetracrilato, un sintético derivado del acrílico.

“Es un material que la mayoría de los cirujanos no utilizamos porque tiene un potencial de reacciones inflamatorias de largo plazo y nadie sabe cómo puede reaccionar el paciente. Es un producto no reversible, una vez que está dentro del tejido no puede ser retirado y en casos graves genera necrosis del tejido”, aseguró Maranhão.

Además de no poseer la habilitación correspondiente, Furtado presenta en prontuario con siete acusaciones de delitos, entre ellas, una por homicidio, según dijo a Globo Adriana Belem, responsable de la 16ta delegación de Policía Civil de Río. Una de ellas, de 1997, es por homicidio.---------------------

La periodista de AP en Río de Janeiro Yesica Fisch contribuyó con esta nota.