La Unión Europea dijo que está preparando medidas para tomar represalias en contra de Estados Unidos si es que el presidente Donald Trump impone aranceles a los autos importados y partes de vehículos.

La industria automotriz es un gran empleador y exportador en Europa, y los nuevos aranceles podrían golpear fuertemente a la región, así como también a los consumidores y fabricantes en Estados Unidos, donde los precios podrían subir.

La comisaria de Comercio de la UE Cecilia Malmstrom dijo el jueves que el bloque de 28 países podría verse obligado a imponer más "medidas de rebalanceo" si Trump escala las tensiones comerciales con aranceles a autos. Esto se agregaría a los impuestos que Estados Unidos ya impuso al acero y aluminio, a los que la UE respondió con aranceles a productos estadounidenses.

"Si Estados Unidos impone estos aranceles a los autos sería algo muy desafortunado", dijo Malmstrom. Agregó que la UE estaba preparando "una lista de medidas de rebalanceo, de la misma manera. Y hemos dejado esto bien claro con nuestros socios estadounidenses".

Malmstrom y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, visitarán a Trump la próxima semana. Durante una visita a Europa la semana pasada, Trump de nuevo reprendió a la UE por no ser un socio comercial justo y calificó al bloque de "enemigo".

La UE dijo que es cierto que sus aranceles a autos son más altos que los de Estados Unidos _ alrededor de 10% versus 2%_ pero estos solo aplican a alrededor del 15% del mercado automotriz. Estados Unidos tiene aranceles más altos a camionetas y otros productos, dice la UE.

La visita que los funcionarios europeos realizarán el 25 de julio tratará de contener los daños y Malmstrom tratará de asegurarse de que la riña comercial no se propague al área lucrativa del sector automotriz. La comisaria reconoció, sin embargo, que la reunión entre ambas partes "puede ser un poco impredecible".

Este mes, la UE publicó un análisis del posible efecto económico de los aranceles estadounidenses a la industria automotriz y calculó que podría hacer que la comunidad europea y otros socios comerciales de Estados Unidos tomen represalias con aranceles a productos estadounidenses valorados en 294.000 millones de dólares, o alrededor de 19% del total de las exportaciones estadounidenses.