El presidente argentino Mauricio Macri se comprometió el miércoles a bajar la inflación en 2019 justo un día después de que una medición oficial reportara una suba de 3,7% del costo de vida en junio, la mayor en dos años.

“La inflación el año que viene va a bajar más de 10 puntos y esperamos en el siguiente año estar cerca de la inflación de un dígito que todos queremos y tienen los países normales”, dijo el mandatario en rueda de prensa.

La inflación de junio fue la mayor registrada desde mayo de 2016 y acumula este año 16%, la más alta de Latinoamérica después de Venezuela.

En su campaña para llegar a la presidencia, Macri había dicho que bajar la inflación era el objetivo más sencillo de cumplir.

La medición de la inflación de junio fue la primera después de la crisis cambiaria de mayo en la que el peso argentino se devaluó más de 20%. En lo que va de año, la moneda argentina se ha depreciado 50%.

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) detalló en su informe difundido el martes que las mayores subas de precios se dieron en los rubros de Alimentos y bebidas no alcohólicas (5,2%), Transporte (5,9%) y Salud (4,3%).

Macri ató su compromiso de bajar la inflación al cumplimiento de las metas de recorte de gasto público acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de una ayuda de 50.000 millones de dólares. Aclaró que ello no depende sólo de su gobierno sino del compromiso de los gobernadores de las provincias, entre ellos varios opositores.

“Espero entre todos en forma responsable empecemos a dar solución a algo que arrastramos hace más de 70 años y ha impedido que Argentina se desarrolle en todo su potencial”, concluyó.