El jefe de la poderosa oficina organizadora de las elecciones de Perú fue suspendido el miércoles mientras es investigado en medio de un escándalo por corrupción que remece al país.

La decisión es uno de los primeros efectos tomados tras la difusión de decenas de audios que muestran la red de tráfico de influencias que organizaron diversos funcionarios públicos.

Adolfo Castillo, jefe de la oficina electoral, es acusado de facilitar la inscripción de un partido con firmas falsas para los comicios municipales de octubre. La oficina de Castillo cuenta los votos y organiza las elecciones de más de 2.000 autoridades, incluidas las presidenciales, que configuran el poder político de Perú cada cinco años.

Castillo fue escogido por un consejo elector que cayó esta semana en un profundo desprestigio tras la difusión de audios que mostrarían que sus siete miembros traficaron con sus influencias.

Los audios, más de cincuenta al momento, también develan una red corrupta integrada por jueces, fiscales, legisladores y autoridades educativas. La investigación empezó persiguiendo a narcotraficantes hace medio año y escaló hasta los más altos círculos del poder.

Se espera que el viernes el Parlamento expulse a los siete miembros del consejo elector, un pedido solicitado el martes por el presidente Martín Vizcarra.

Otros efectos de los audios han sido la renuncia del ministro de Justicia, la captura de un juez que presidía la corte del mayor puerto peruano y la suspensión de un juez de la Corte Suprema.

Los audios empezaron a ser difundidos hace 12 días por el portal noticioso de investigación IDL-Reporteros y el programa televisivo Panorama.