El Congreso está perdiendo la paciencia con la política del gobierno de Donald Trump de tratar de resolver disputas comerciales por medio de aranceles, y se habla cada vez más de tomar medidas legislativas para proteger empleos en Estados Unidos.

Un influyente senador republicano ha amenazado con un proyecto para limitar las medidas comerciales de Trump, y otros se le sumaron el miércoles con la promesa de un proyecto complementario. Mientras tanto, los legisladores están convocando a audiencias para conocer el impacto económico sobre los agricultores y empresarios locales.

Las perspectivas de llegar a una votación sobre leyes comerciales antes del receso de agosto son escasas. Pero da la impresión que los legisladores están advirtiendo al gobierno.

El senador Orrin Hatch, presidente republicano de la Comisión de Finanzas, dijo que si el gobierno “sigue confiando de manera equivocada e imprudente en los aranceles”, él impulsará un proyecto que ya está discutiendo con sus colegas.

Hatch, que se opone a los aranceles, se ha limitado hasta el momento a tratar de influenciar a la Casa Blanca tras bambalinas. Su discurso en el recinto fue una advertencia enérgica al gobierno de que no aplique aranceles a los vehículos y autopartes importados con el argumento de que afectan la seguridad nacional.

Los senadores Doug Jones, demócrata de Alabama, y Lamar Alexander, republicano de Tennessee, siguieron su ejemplo el miércoles. Dijeron que los aranceles sobre automotores amenazan decenas de miles de empleos en el sur de Estados Unidos, donde fabricantes extranjeros de autos han realizado fuertes inversiones en los últimos años.

Anunciaron en el recinto el miércoles que presentarán un proyecto la semana próxima que congelaría la investigación del Departamento de Comercio sobre si los autos importados constituyen una amenaza a la seguridad nacional. El proyecto detendría esa investigación mientras la Comisión de Comercio Internacional estudia el asunto.

Alexander exhortó a Trump a recapacitar y “desistir de los aranceles”.

“Estos aranceles son peligrosos. Estos aranceles nos costarán empleos. Estos aranceles reducirán nuestros ingresos familiares”, dijo Alexander.