María Eugenia Vidal, la gobernadora del principal distrito de Argentina y la dirigente con mejor imagen del país, despidió a una funcionaria de su confianza tras el escándalo de los aportantes falsos a la campaña del oficialismo para las legislativas de 2017 y que se ha convertido en una amenaza para su carrera política.

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires confirmó el miércoles en conferencia de prensa que le pidió la renuncia a la contadora Fernanda Inza, quien fue tesorera en la campaña de la coalición oficialista Cambiemos el último año y que hace menos de una semana había sido designada por Vidal al frente de la contaduría general de la gobernación.

“Mi conducta ha estado basada toda mi vida en la honestidad”, dijo Vidal al ser consultada sobre la causa judicial que se inició luego de que una investigación periodística detectó alrededor de 1.000 falsos aportantes a la campaña del oficialismo en la provincia de Buenos Aires. La particularidad es que muchos de ellos son beneficiarios de planes sociales y negaron las donaciones.

Inza “formó parte del equipo de rendición de campaña. Hace muchos años que trabaja conmigo, la conozco, confío en ella, no tengo ningún elemento objetivo que muestre su involucramiento en este caso”, afirmó Vidal, una aliada incondicional del presidente Mauricio Macri.

No obstante, advirtió que en 2015 cuando fue elegida gobernadora, poniendo fin a más de tres décadas de peronismo en ese distrito, la gente “no votó solamente un cambio de espacio político, votó un cambio de valores. En ese cambio de valores es que le pedí la renuncia a Fernanda hasta tanto esto se aclare en la justicia”.

Cambiemos ganó en 2017 la elección legislativa en Buenos Aires seguida por Unidad Ciudadana, el espacio fundado por la expresidenta Cristina Fernández (2007-2015) tras dejar el poder y que la llevó como candidata a senadora en ese distrito.

El escándalo de los aportes fue junto a la inflación tema central de una conferencia de prensa que ofreció Macri el miércoles en la residencia presidencial.

“Siempre hemos presentado papeles con los gastos de campaña, seguiremos aportando información necesaria a la justicia y haciendo auditoria”, dijo Macri, quien fue consultado en dos oportunidades sobre el caso.

El mandatario admitió que la clase política en su conjunto se debe un sistema de financiamiento más trasparente y reclamó a los partidos opositores que acompañen en el Congreso un proyecto de ley que entre otros puntos impulsa la bancarización de los aportes de campaña.

“En esto tenemos algo pendiente y espero lo hagamos con toda la política en los próximos meses”, sostuvo Macri.

El portal El Destape, autor de la investigación periodística, denunció que “se utilizaron las identidades de decenas de bonaerenses para encubrir el origen real de los fondos proselitistas” de Cambiemos.

Esa supuesta maniobra consistió en el uso de bases de datos de programas sociales, entre otros, para tomar la identidad de beneficiarios e incluirlos como aportantes a la campaña electoral con pequeñas donaciones en efectivo.

El 99% de los falsos aportantes, además, aparecen como afiliados al oficialismo.

Vidal es actualmente la dirigente política más popular del país, según los sondeos de las principales consultoras. En 2019 podría aspirar a la reelección en la provincia, aunque no se descarta que pueda postularse a la presidencia en caso de que la reelección de Macri corra riesgo por el escenario económico adverso.

En el mismo sentido que Macri, la gobernadora atribuyó las irregularidades a la ley de financiamiento de partidos políticos “que tiene lagunas y dificultades”.

“Espero que se apruebe en el Congreso (una nueva ley). Pero aún si no se aprobara, mi compromiso es que si yo soy candidata por la provincia los aportes de mi campaña van a estar bancarizados aunque la ley no lo exija”, concluyó Vidal.