El presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump realizaron una sorpresiva visita el miércoles a la Base Andrews para rendir homenaje a la familia de un agente del Servicio Secreto que murió esta semana mientras brindaba apoyo en Escocia.

El agente especial Nole E. Remagen sufrió una apoplejía el lunes durante el viaje de Trump a Bélgica, Inglaterra, Escocia y Finlandia. Remagen, quien tenía 19 años en la agencia y previamente había servido cinco años en el Cuerpo de Infantería de Marina, murió el martes en Escocia, rodeado de su familia inmediata y colegas del Servicio Secreto. Sus restos iban a llegar a Estados Unidos el miércoles.

"Se nos llena el corazón de tristeza por la pérdida de un querido y leal agente especial, esposo y padre", dijo Trump en un comunicado. "Oramos por los seres queridos del agente especial Remagen, incluyendo su esposa y dos hijitos. A ellos y a sus colegas del Servicio Secreto, que perdieron a un amigo y hermano, los acompañamos en su dolor".

"Melania y yo estamos profundamente agradecidos por la lealtad que mostró toda su vida", dijo el presidente.

Los Trump salieron de la Casa Blanca el miércoles por la tarde en el helicóptero Marine One para participar en la ceremonia en la Base Conjunta Andrews, en las afueras de Washington, a donde iban a llegar los restos de Remagen. El vicepresidente Mike Pence y su esposa Karen también fueron a la ceremonia.

Trump salió de Escocia el domingo por la noche con rumbo a Helsinki para participar el lunes en la cumbre con el presidente ruso Vladimir Putin. Regresó a Washington el lunes por la noche.