El gobernador de Puerto Rico nombró el miércoles un nuevo director general para encabezar la empresa eléctrica de la isla, que ha tenido ahora tres máximos ejecutivos en dos semanas en medio de problemas para restaurar el servicio a centenares que permanecen a oscuras desde el azote del huracán María el año pasado.

El ingeniero eléctrico José Ortiz, que una vez fue el director general de la compañía de aguas y alcantarillado de la isla, asumirá la dirección de la Autoridad de Energía Eléctrica el 23 de julio. Remplaza a un director general que duró apenas un día y que había asumido el cargo en lugar de otro que anunció su renuncia la semana pasada tras cuatro meses.

Ortiz fue una vez presidente de la junta de la compañía de electricidad, cinco de cuyos miembros renunciaron la semana pasada en medio de críticas por el salario anual de 750.000 dólares que habría ganado un director general previo en plena recesión. Ortiz va a ganar 250.000 al año y no recibirá bonificaciones.

El miércoles dijo que revisará los contratos federales otorgados a empresas estadounidenses que están ayudando a restaurar la electricidad y a reconstruir la red de cableado eléctrico del territorio estadounidense luego de que la tormenta de categoría 4 destruyó hasta el 75% de las líneas de transmisión.

Ortiz prometió que los puertorriqueños verán cambios substanciales a inicios del año próximo en la compañía eléctrica y en sus facturas, ya que el gobierno se encamina a privatizar la generación de electricidad y otorgar concesiones para transmisión y distribución.

"No podemos estar planificando mucho más. Todos ya sabemos lo que hay que hacer", dijo.

Ortiz también dijo que su prioridad será llegar a un acuerdo con acreedores y resolver la deuda pública de 9.000 millones de dólares de la compañía. “Una de las primeras cosas que tenemos que hacer es sacarlo de la quiebra”.

El gobernador Ricardo Rosselló está entre quienes han sido culpados por los problemas actuales en la compañía. Un día después del nombramiento del previo director general la semana pasada, Rosselló emitió una declaración en la que dijo que el salario de 750.000 dólares no era apropiado dada la crisis económica de la isla y dijo que cualquier miembro de la junta que no estuviese de acuerdo debería renunciar. Cinco de los miembros lo hicieron, incluyendo el director general.

Rosselló defendió sus acciones y dijo que la energía es el “pilar de nuestra sociedad”.

"La transformación del sistema energético es crítico para el desarrollo de Puerto Rico", dijo.

Ortiz asume las riendas en momentos en que las cuadrillas de trabajadores tratan de restaurar el servicio a unos 650 usuarios que siguen a oscuras unos 10 meses después del azote de María.