Una mujer que no hizo nada para defender a sus hijas cuando su novio les quemó las manos en una estufa a gas como castigo ha sido condenada a tres años de prisión.

El New Haven Register informó que Natasha Figueroa, de 30 años, fue condenada el martes. La mujer se había declarado culpable de causar riesgo de heridas a un menor. Evitó una condena más grave porque colaboró con las autoridades y declaró contra su exnovio, que fue condenado el año pasado.

Según las autoridades, el hombre sostuvo las manos de las niñas de cuatro y ocho años sobre una llama mientras su madre miraba y en un caso sujetó los pies de su hija.

La niña menor sufrió quemaduras tan graves que pasó un mes en el hospital y le quedaron cicatrices permanentes.