El ex canciller británico Boris Johnson imploró el miércoles a los demás parlamentarios no abandonar la idea del Brexit, exhortándolos a recordar el entusiasmo inicial que rodeó la idea de separarse de la Unión Europea.

En su discurso ante la Cámara de los Comunes, Johnson criticó los planes de la primera ministra Theresa May para abandonar el bloque, afirmando que esos planes prevén una separación “sólo en papel”. Los británicos, agregó, deberían ser “actores independientes” y no “sujetos a normas ajenas”.

“No es demasiado tarde como para salvar al Brexit", declaró Johnson. "Tenemos tiempo en estas negociaciones. Hemos cambiado de estrategia antes y podemos cambiarla nuevamente”.

El gobierno de May publicó la semana pasada una propuesta para separarse de la UE, manteniendo un mercado libre para bienes, aunque no tanto para los servicios.

La propuesta ha enfurecido a los más férreos partidarios de la separación, quienes opinan que mantener tan estrechas relaciones con el bloque limitará la capacidad de Gran Bretaña de forjar nuevos acuerdos comerciales con otras partes del mundo. Johnson y David Davis, quien era secretario encargado de asuntos del Brexit, renunciaron la semana pasada en protesta y desde entonces May ha tenido dificultades para suprimir insurrecciones en sus propias filas.

Horas antes, los parlamentarios británicos increparon a la primera ministra sobre sus planes de abandonar la Unión Europea, en tensos intercambios en la Cámara de los Comunes en que se hizo evidente la fragilidad de su gobierno.

Andrea Jenkyns, una partidaria del Brexit, fue la primera en cuestionar a la mandataria, denunciando que la propuesta aprobada la semana pasada se parece más a las posiciones de los partidarios de quedarse dentro de la UE, que de los que desean salirse.

“¿Podría la primera ministra explicarle a la Cámara cuándo se decidió que Brexit significa quedarse dentro de la UE?”, dijo Jenkyns, provocando una andanada de gritos en el recinto.

"En ningún momento en lo absoluto, porque Brexit significa Brexit", replicó May.

Incluso Davis se sumó al tenso intercambio, exigiéndole a May que publique un borrador de un tratado de libre comercio. El ex subalterno de Davis, Steve Baker, preguntó sobre planes de contingencia en caso de que haya que salirse de la UE sin un acuerdo.

La sesión reflejó las profundas diferencias dentro del Partido Conservador y la fragilidad del gobierno de May. La algarabía en el Parlamento ocurrió apenas horas antes de un encuentro programado entre May y los legisladores conservadores, en lo que se considera la última oportunidad de la primera ministra para recabar apoyo antes del receso de verano.