Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Maryland demandaron al gobierno federal el martes por la reforma fiscal promovida por los republicanos, denunciándola como desproporcionadamente perjudicial para los estados demócratas con altas tasas impositivas.

La demanda presentada en el Distrito Sur de Nueva York fue calificada de maniobra política por los partidarios de la nueva ley, pero el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, dijo que es un acto práctico de autodefensa contra un gobierno federal adverso. La demanda alega que los legisladores elaboraron la nueva ley para perjudicar a los estados de inclinación izquierdista y que ésta interfiere con su autoridad constitucional de cobrar impuestos.

“Este es un intento político de perjudicar los estados demócratas”, dijo Cuomo, un demócrata considerado un posible aspirante a la candidatura presidencial en 2020. “Es totalmente repugnante”.

La ley aprobada por los legisladores demócratas y sancionada por el presidente Donald Trump el año pasado limita las exenciones a impuestos estatales y locales a 10.000 dólares, lo que hará que muchos propietarios de viviendas verán grandes aumentos a sus impuestos federales. Nueva York estima que los contribuyentes pagarán 14.000 millones de dólares más en 2018.

La demanda busca anular el límite sobre las exenciones a impuestos locales y estatales. Designa como acusados al servicio impositivo y el Departamento del Tesoro. Cuomo anunció su intención de presentar la demanda hace siete meses y varios gobernadores se le unieron rápidamente.