Fuerzas de seguridad iraquíes en la provincia petrolera de Basora han comenzado a arrestar a los manifestantes que participaron en las protestas que duraron una semana para exigir más empleos y mejores servicios, dijeron activistas el lunes.

Las manifestaciones en la ciudad de Basora, la capital provincial y la segunda ciudad más grande de Irak, no son inusuales bajo el abrasador clima veraniego, pero el martes se salieron de control cuando las fuerzas de seguridad abrieron fuego, matando a una persona y dejando cinco heridos.

En cuestión de días, las manifestaciones se extendieron a otras provincias. En algunos lugares, los manifestantes entraron a la fuerza a edificios del gobierno local e incendiaron las oficinas de algunos partidos políticos.

El gobierno se apresuró a contener las protestas con la promesa de miles de empleos, sobre todo en el sector petrolero, y una asignación urgente de 3,5 billones de dinares (3.000 millones de dólares) para proyectos de electricidad y agua. Culpó a los “infiltrados” de los daños.

Los arrestos comenzaron la noche del domingo, cuando la policía persiguió a los manifestantes por avenidas principales y callejones luego de manifestaciones en la ciudad de Basora y también en zonas rurales alrededor de los campos petroleros, dos activistas le dijeron a The Associated Press.

Los activistas no dieron un número específico de detenidos, sólo indicaron que fueron “cientos”. Hablaron bajo condición de anonimato por temor a su seguridad. Las autoridades no estaban disponibles de inmediato para comentar.

Mientras tanto, las autoridades reabrieron el segundo aeropuerto con más tránsito del país, en la ciudad de Nayaf, luego de un cierre de dos días después de que un grupo tomara el edificio el viernes, dañando la terminal de pasajeros y vandalizando equipo.

El ministro de Transporte, Kadhim Finjan al-Hamai, estaba en el aeropuerto de Nayaf para anunciar la reapertura en la televisión estatal iraquí mientras un avión de Iraqi Airways aterrizaba detrás de él. Dijo que 18 vuelos nacionales e internacionales aterrizarían el lunes.

El cierre ha causado “grandes pérdidas” para el gobierno, el aeropuerto y las aerolíneas, dijo sin proporcionar detalles.