Una niña salvadoreña de 6 años que se convirtió en el rostro de la práctica del gobierno de Donald Trump de separar a las familias inmigrantes en la frontera se reunió de nuevo con su madre.

Las autoridades separaron a Alison Jimena Valencia Madrid y su madre, Cindy Madrid, después de ser detenidas el 13 de junio por ingresar de manera ilegal a Estados Unidos cerca de Harlingen, Texas.

Un audio de la niña llorando cuando era separada de su madre _difundido primero por ProPublica y después por The Associated Press_ unificó el rechazo a la separación de las familias. Alison solicitó a los agentes de la Patrulla Fronteriza que llamaran a su tía, cuyo número telefónico se sabía de memoria.

El presidente Trump revirtió el 20 de junio la medida de separar a las familias después de que la política de “tolerancia cero” entrara en vigor en la primavera.

La alegre reunión entre la madre y su hija tuvo lugar la mañana del viernes en Houston. Inicialmente iba a suceder en Phoenix, donde Alison se encontraba en un albergue financiado por el gobierno, dijo la abogada de la familia, Thelma Garcia. Madrid, de 29 años, fue liberada bajo fianza de un centro de detención de inmigrantes en Port Isabel, Texas, cerca de donde la habían arrestado.

Alison dijo a la prensa que se sintió desesperada cuando la separaron de su mamá y que estaba feliz de estar de nuevo con ella. Su madre manifestó lo mismo.

Madrid dijo que ambas estaban comenzando a recuperar el tiempo perdido y que estaban felices de estar juntas de nuevo como familia.

Madre e hija tienen planeado vivir con familiares en Houston y la mamá solicitará asilo, declaró García. La madre podría buscar que su caso sea cambiado de una corte de inmigración en Harlingen a una en Houston.

Madrid señaló que trajo a su hija a Estados Unidos en busca de una vida mejor, pues cree que su hija tiene la capacidad para salir adelante aquí.

El gobierno dijo que unos 3.000 menores fueron separados de sus padres en la frontera. Decenas de niños de menos de 5 años fueron reunidos con sus padres en conformidad con un plazo ordenado por un tribunal a principios de semana. El gobierno enfrenta ahora un plazo mayor para que a más tardar el 26 de julio reúna a más de 2.500 menores con sus padres.