El gobierno de Estados Unidos despilfarró por lo menos 341.000 dólares en viajes realizados por el exsecretario de Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS por sus siglas en inglés) Tom Price, quien pagó por viajes a precios exclusivos a pesar de tener opciones más económicas, informó el viernes la agencia encargada de supervisar tales gastos.

El Departamento violó normas federales sobre reservación de pasajes aéreos, que obligan a los funcionarios a buscar las alternativas de viaje más económicas a fin de ahorrarle dinero al erario público, añadió el reporte de la inspectoría general.

Según el documento, el Departamento gastó casi 1,2 millones de dólares en los viajes de Price, quien estuvo apenas siete meses en el cargo. Eso incluye más de 700.000 dólares en vuelos militares a otros dos países y a dos localidades nacionales y más de 480.000 dólares en varios vuelos nacionales fletados a un servicio privado.

El Departamento "usó inapropiadamente fondos federales para financiar los viajes del secretario Price", dice el reporte, añadiendo que de los 21 viajes examinados, solo uno se ajustó a las normas establecidas de presupuesto. Ni uno solo de los vuelos fletados estaba dentro de los parámetros establecidos.

Price, estricto en temas de presupuesto cuando era congresista, ha pedido disculpas y le ha reembolsado al gobierno casi 60.000 dólares, pero el reporte exige que pague el total debido de los 341.000 dólares malgastados.

El Departamento de Salud emitió una respuesta formal al documento, coincidiendo con la mayoría de las conclusiones y recomendaciones para restringir los gastos de viajes y pidiendo más detalles sobre los 341.000 dólares que deben ser compensados.

Durante su campaña presidencial, Donald Trump prometió erradicar la corrupción con una repetida frase de "drenar el pantano", pero su presidencia se ha caracterizado por numerosas instancias de funcionarios gastando enormes sumas de dinero en viajes y en remodelaciones de sus despachos.

Price renunció en el otoño de 2017 cuando los numerosos artículos de prensa sobre sus costumbres de viaje irritaron al presidente Trump, quien además estaba molesto porque los republicanos no lograban anular la reforma del sistema de salud aprobada bajo la presidencia anterior de Barack Obama.

Price era cirujano ortopédico antes de conseguir un escaño en el Congreso representando un suburbio de Atlanta. En el Congreso se destacó como experto en temas presupuestarios y del sistema de salud, pero como funcionario del gobierno nunca logró presentar una propuesta viable para reemplazar a la reforma de Obama.