Un diplomático mexicano dijo que un jefe de policía de Texas le comentó que no tenía problemas con un operativo de tránsito cerca de un vecindario hispano que derivó en el arresto de 14 inmigrantes que estaban de manera ilegal en el país, de los cuales tres han sido deportados.

El jefe de la policía del condado Bastrop, Maurice Cook, ha dicho que las detenciones realizadas en junio no tienen nada que ver con la inmigración y que sus elementos nunca hicieron preguntas sobre la ciudadanía de las personas. Sin embargo, una persona que fue arrestada comentó a funcionarios mexicanos que le preguntaron directamente sobre su nacionalidad, y otros detenidos dijeron que los agentes preguntaron dónde habían nacido o si tenían una identificación emitida por el gobierno de Estados Unidos, de acuerdo con Carlos González Gutiérrez, el cónsul general de México en la ciudad de Austin.

Los activistas están atentos a si la policía pregunta sobre la ciudadanía de una persona durante paradas de rutina, luego de que entró en vigor una nueva prohibición para las llamadas ciudades santuario en Texas, la cual el gobierno del presidente Donald Trump ha elogiado y los abogados de la Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés) han calificado como la más dura de su tipo en Estados Unidos.

González dijo que tuvo una reunión cordial pero “algo frustrante” el miércoles con Cook, quien no respondió a las solicitudes para una entrevista el jueves. El cónsul mexicano dijo que el agente no estuvo abierto a una oferta para capacitar a los elementos del departamento sobre cómo leer las identificaciones emitidas por México y que parecía indiferente ante las preocupaciones sobre la siembra de desconfianza en los vecindarios de inmigrantes.

“En nuestra opinión, claramente fue un intento de descubrir el estatus de la gente a la que detienen”, dijo González.

Cook es un republicano que fue electo en 2016 y que estuvo al mando de la División de los Rangers del Departamento de Seguridad Pública de Texas. En una declaración publicada en su cuenta de Facebook este mes, Cook describió el operativo como uno de “cero tolerancia” que resultó en 63 detenciones, más de 50 citaciones y 24 arrestos. Agregó que las preguntas sobre ciudadanía no fueron un factor para sus elementos.

“El único objetivo de la iniciativa fueron las infracciones de tránsito, y los resultados demuestran que era necesaria. La iniciativa no tuvo nada que ver con la inmigración”, puntualizó Cook.

Sin embargo, González piensa lo contrario. La operación encubierta del 23 de junio ocurrió luego de que la selección de fútbol de México venció a Corea del Sur en la Copa del Mundo, y tanto González como un puñado de los que fueron arrestados vestían las camisetas del equipo nacional al momento de que les marcaron el alto. La mayoría de las más de 20 personas detenidas fueron acusadas de no tener una licencia de conducir válida. El operativo también provocó arrestos bajo cargos de conducir en estado de ebriedad y relacionados con drogas.

La prohibición a las ciudades santuario de Texas no exige que la policía local pregunte sobre el estatus de inmigración, pero amenaza a los jefes de los departamentos de policía con un periodo en prisión si restringen la capacidad de sus agentes para hacerlo. El gobierno de México se mostró en desacuerdo con la ley el año pasado y sus opositores la impugnaron en la corte, pero un tribunal de apelaciones federal permitió que gran parte de la medida entrara en vigor en marzo.

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Paul J. Weber está en Twitter como: www.twitter.com/pauljweber