El juez Brett Kavanaugh es el arquetipo de la élite jurídica de los republicanos: egresó de una universidad Ivy League; trabajó para el juez al que habrá de sustituir; investigó a un presidente demócrata; trabajó en una Casa Blanca republicana, y actualmente es un miembro influyente de la que con frecuencia es descrita como la segunda corte más poderosa del país.

Kavanaugh, de 53 años, incluso nació en Washington, y ha vivido ahí prácticamente toda su vida.

“Aún recuerda la sección y los números de asiento que su padre tenía en el (estadio) RFK de los Redskins”, dijo Travis Lenkner, exasistente de Kavanaugh, en referencia al estadio donde jugaron los Redskins hasta 1997.

El presidente Donald Trump dijo que nominaba a Kavanaugh para remplazar al juez Anthony Kennedy, quien habrá de retirarse pronto.

Si lo confirma el Senado, Kavanaugh probablemente será un confiable voto conservador que debilitará o hará peligrar los derechos al aborto, apuntalará el apoyo en la Corte Suprema a la pena capital y acotará el poder de las agencias reguladoras.

Pero antes habrá de enfrentar una fuerte oposición de los demócratas, quienes ya habían descrito a Kavanaugh como demasiado conservador. Esperan persuadir a los senadores republicanos moderados que voten en contra. Algunos republicanos, aunque apoyan a Kavanaugh, esperaban que Trump eligiera a alguien que fuera visto como un conservador social más fuerte.

El nominado es hijo único que da el crédito a su madre por su profesión. Martha Kavanaugh daba clases de historia en secundaria antes de volver a estudiar para obtener un título en leyes. Posteriormente se convirtió en fiscal y juez en Maryland.

“Mi introducción a las leyes fue en nuestro comedor, cuando practicaba sus argumentos de cierre”, dijo Kavanaugh en la Casa Blanca después que Trump lo presentó como su nominado.

Es padre de dos niñas y es coach de sus equipos de baloncesto. Al igual que Kavanaugh, su esposa Ashley trabajó en la Casa Blanca durante la presidencia de George W. Bush. Su primera cita fue la noche antes de los ataques del 11 de septiembre de 2011, dice. Ahora ella trabaja como gerente municipal de su localidad en un suburbio de Maryland al norte de la capital.

La vida profesional de Kavanaugh ha sido una sucesión de empleos que le han dado renombre en los círculos jurídicos.

Después de graduarse en leyes en Yale fue asistente del juez Kennedy en la década de 1990 antes de unirse al equipo del fiscal independiente Kenneth Starr, donde Kavanaugh coescribió el reporte que sirvió como base para el juicio político del presidente Bill Clinton.

Kavanaugh participó en los esfuerzos de Bush para detener el recuento de los votos en Florida en la disputada elección presidencial entre Bush y Al Gore en el 2000. Trabajó en la Casa Blanca de Bush por cinco años.

Ha escrito unas 300 opiniones en sus 12 años como juez de la Corte de Apelaciones federal para el Circuito del Distrito de Columbia.