La Contraloría de Ecuador pidió el lunes a la fiscalía iniciar una investigación por el posible perjuicio a fondos públicos causado a por decisiones del expresidente Rafael Correa, quien reaccionó calificando a la situación de payasada.

El Contralor Pablo Celi dijo en rueda de prensa que el gobierno de Correa (2007-2017), obtuvo del Banco Central dinero que debía destinarse a entidades públicas y privadas y dejó a cambio papeles estatales. Aseveró que ese organismo realizó exámenes a las cuentas fiscales entre enero de 2016 y diciembre de 2017 que revelaron que el gobierno dejó en esa entidad papeles estatales a mayores plazos permitidos por la ley, que esas operaciones no fueron registradas como deuda y que además fueron declaradas secretas.

Ante ello, se establece indicios de responsabilidad penal y administrativa no solo contra Correa, sino contra varios de sus ministros y gerentes del Banco Central, destacó Celi, quien pidió a la fiscalía investigar el caso “sustentado en el perjuicio los recursos públicos que sufrió el Estado".

En su cuenta de Twitter, el exmandatario escribió en alusión a lo sucedido: “sigue el payaso y la payasada. ¿Hasta cuándo aguantará esto el pueblo ecuatoriano? ... Todo es cuestión de tiempo”.

Además de este caso, Correa ha sido vinculado al caso del secuestro de un ex asambleísta de oposición, por el cual la Corte Nacional ha remitido a la Interpol una orden de captura internacional con fines de extradición.

Correa, tras dejar el poder en mayo del 2017, se fue a radicar en Bélgica, junto a su familia.