La Comisión Electoral de Irak comenzó el lunes el conteo manual de más boletas de las elecciones presidenciales del pasado mayo, que se vieron empañadas por acusaciones de fraude e irregularidades.

El recuento complicará aún más el frágil periodo postelectoral y prolongará el proceso para la formación de un nuevo gobierno.

Las cajas con los votos se apilaban el lunes en el interior de una sala de la Feria Internacional de Bagdad bajo fuertes medidas de seguridad, mientras observadores de Naciones Unidas y de los distintos partidos políticos iraquíes supervisaban la labor de los empleados de la comisión.

Las urnas procedían de seis provincias de mayoría chií: Basora, Mayssan, Thi Qar, Muthana, Qadissiya y Wasit.

El juez Essam al-Shaalan dijo a The Associated Press que las primeras en ser revisadas fueron las boletas llegadas desde Basora. Por el momento no está claro cuánto podría demorarse el proceso, agregó.

La semana pasada, la comisión electoral empezó el recuento de los votos depositados en la ciudad de Kirkuk, donde conviven varias etnias.