Irán indicó el sábado que ejecutó a ocho personas declaradas culpables del ataque al parlamento y al santuario del ayatola Ruhollah Jomeini en Teherán cometido por el grupo Estado Islámico.

Hasta ahora ese atentado del 7 de junio de 2017 ha sido el único efectuado por extremistas suníes dentro de Irán, de mayoría chií, que ha estado profundamente involucrado en las guerras en Irak y Siria en las que los milicianos solían controlar amplios territorios.

La agencia noticiosa Mizan, la oficial del poder judicial, y otras agencias semioficiales en Irán reconocieron las ejecuciones el sábado, pero no indicaron cuándo ocurrieron. La pena de muerte en el país se aplica con la horca.

En su reporte, Mizan hizo notar que las ejecuciones se llevaron a cabo después de que los hombres fueron juzgados y declarados culpables en un juicio que incluyó testimonios de testigos y tomas de video en las que se constató su participación.