Treinta y tres mujeres embarazadas contratadas como madres sustitutas en Camboya fueron acusadas el viernes de delitos de gestación subrogada y tráfico humano en el Tribunal Municipal de la capital, Nom Pen.

Las mujeres fueron detenidas el mes pasado cuando la policía allanó un negocio ilegal. Fueron acusadas en virtud de una ley que se centra específicamente en la maternidad sustituta, la cual quedó prohibida en 2016 debido a que Camboya se estaba convirtiendo en un destino popular para los extranjeros que buscan mujeres para que den luz a sus hijos.

Actuar como intermediario entre un padre adoptivo y una mujer embarazada conlleva una pena de uno a seis meses en prisión. El cargo de tráfico humano se castiga con de 7 a 15 años en la cárcel.

Un chino y cuatro camboyanas acusados de operar el negocio fueron acusados la semana pasada de los mismos delitos. El chino presuntamente contrató a las mujeres, quienes fueron colocadas bajo el cuidado del Ministerio de Bienestar Social tras sus detenciones.

Los países en desarrollo son populares para la maternidad sustituta debido a que los precios son mucho más bajos que en países como Estados Unidos y Australia, donde los servicios de gestación subrogada pueden costar alrededor de 150.000 dólares. El negocio de la maternidad sustituta tuvo un auge en Camboya luego de que en Tailandia fue puesto bajo duras restricciones. También hubo medidas contra el negocio en la India y Nepal. Tras quedar prohibido en Camboya, el negocio se mudó a la vecina Laos.

En julio del año pasado, un tribunal de Camboya sentenció a una australiana y a dos socios camboyanos a un año y medio en prisión por proporcionar servicios de maternidad sustituta con fines comerciales.