Un juez rechazó el viernes otorgar una prórroga al gobierno del presidente Donald Trump de la fecha límite para reunir a los niños migrantes que separó de sus padres en la frontera de Estados Unidos con México, y en su lugar admitió que en algunos casos específicos puede justificarse más tiempo.

El gobierno federal dijo que necesitaba más tiempo para reunir a los 101 niños migrantes menores a 5 años para garantizar la seguridad de los infantes y para corroborar su parentesco.

“Siempre va a haber tensión entre una liberación rápida y una liberación segura”, dijo Sarah Fabian, abogada del Departamento de Justicia.

El juez de distrito Dana Sabraw ordenó al gobierno entregar para el sábado por la tarde una lista de los 101 niños a la Unión Americana de Libertades Civiles, la cual entabló una demanda para forzar las reuniones de las familias migrantes. Ambas partes tratarán de determinar durante el fin de semana cuáles casos ameritan una prórroga, con el fin de presentar un frente unido en la corte el lunes por la mañana.

“El gobierno debe reunirlos”, indicó el juez. “Debe cumplir con el plazo a menos que haya una razón clara”.

El gobierno ha emparejado a 86 padres con 83 menores, mientras que 16 siguen pendientes, dijo Fabian.

El plazo se vence el 10 de julio para los padres con hijos menores a 5 años y el 26 de julio para el resto.

Más de 2.000 niños fueron separados de sus padres luego de que el secretario de Justicia Jeff Sessions anunció en mayo que la política de “cero tolerancia” entraba en vigor, incluso si eso provocaba la separación de familias. Mientras los padres eran procesados judicialmente, los niños fueron colocados bajo custodia del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS por sus siglas en inglés).

Trump cambió el curso el 20 de junio debido a la indignación que generó la medida y a los exhortos de que se mantuvieran unidas a las familias.

Si las pruebas de ADN no son concluyentes, no podremos confirmar el parentesco del menor antes de la fecha límite, dijeron los funcionarios en un documento entregado a la corte. Agregaron que necesitarán más tiempo para recoger pruebas de ADN u otras evidencias de padres que han sido liberados de custodia federal.

Cerca de la mitad de los padres de los 101 niños siguen bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos. Otros han dejado el país o fueron liberados, señaló Fabian, y añadió que ha sido más difícil reunir a los niños con sus padres cuando estos no están bajo custodia del gobierno.