Las fuerzas del gobierno sirio llegaron a un vital cruce fronterizo con Jordania e izaron la bandera nacional por primera vez en años, informaron el viernes los medios estatales, reinstaurando la soberanía en una región clave que potencialmente podría reabrir el paso de las exportaciones sirias a países árabes.

La toma del cruce fronterizo Naseeb sucedió la tarde del viernes luego de llegar a un acuerdo entre los rebeldes y los mediadores rusos para poner fin a la violencia en el sur de Siria, dijo la agencia oficial de noticias SANA.

El hecho representa otra victoria para las fuerzas del presidente Bashar Assad, quien retomó el control de la mayoría de las ciudades clave del país que estaban en manos de los insurgentes en años recientes, con la ayuda de sus poderosos aliados Rusia e Irán. Sucedió luego de una aplastante ofensiva del gobierno que comenzó el 19 de junio para retomar la provincia sureña de Darra y la cercana región Quneitra, que rodea los Altos de Golán ocupados por las fuerzas israelíes.

El ataque ha obligado a más de 330.000 residentes a huir hacia la sellada frontera con Jordania y a la frontera con Israel, lo que representa uno de los desplazamientos más grandes en los siete años de conflicto en Siria.

Los rebeldes tomaron control del cruce en 2015, cortando una vía importante de las exportaciones e interrumpiendo una principal ruta comercial entre Siria, Jordania, Líbano y los países ricos en petróleo.

De inmediato no hubo comentarios de Jordania en relación al hecho. En Twitter, el ministro de Exteriores Ayman Safadi dijo que Jordania llevaba a cabo conversaciones con todos los bandos en la crisis siria, enfocadas en asegurar el regreso de los desplazados.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo que 159 civiles han muerto, entre ellos 33 niños, desde que comenzó la ofensiva hace dos semanas.

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Los periodistas de The Associated Press Omar Akour en Jaber, Jordania, y Fares Akram en Amán, Jordania, contribuyeron a este despacho.