El presidente ecuatoriano Lenín Moreno aseguró el jueves que en el mediano plazo prevé una solución para poner fin al asilo del fundador de Wikileaks, Julian Assange.

En declaraciones a prensa extranjera, Moreno aseguró que para lograr esta meta Ecuador ha comenzado una nueva etapa de conversaciones con Gran Bretaña, mismas que calificó como “un diálogo bastante fecundo, en el cual ellos nos han entregado cierto tipo de información para utilizarla en beneficio de la normativa internacional y en beneficio del derecho a la vida del señor Assange, eso está en camino”.

Puntualizó que no daría detalles adicionales para evitar entorpecer la iniciativa.

Según Moreno, Assange ha rebasado sus condiciones de asilo en más de una ocasión cuando “ha hecho declaraciones que no corresponden, con respecto a la política de países amigos”.

El activista australiano ha generado tensiones a Ecuador por sus declaraciones acerca de política internacional y temas delicados de terceros países.

Tras publicar mensajes contra Alemania y en defensa del separatismo catalán, contradiciendo un pedido expreso de las autoridades de evitar pronunciamientos públicos, Ecuador retiró a Assange todo acceso a internet.

Assange inició su asilo en la embajada ecuatoriana en Londres en 2012 para evadir una eventual extradición a Suecia acusado de delitos sexuales. Con el paso de los años, Suecia desestimó los cargos, pero la justicia británica negó dos veces en febrero pedidos de Assange solicitando libertad debido a que la justicia consideró que incumplió las condiciones de la libertad bajo fianza.

Tanto el gobierno ecuatoriano como el australiano temen que si sale de la embajada pueda ser objeto de una eventual extradición a Estados Unidos, donde podría ser procesado por filtrar miles de cables secretos diplomáticos y militares.

Ecuador concedió la ciudadanía ecuatoriana a Assange en diciembre como parte de un esfuerzo para hacerle miembro de su equipo diplomático, lo que le garantizaría ciertos derechos como la inmunidad legal. Sin embargo, Gran Bretaña rechazó el pedido de entregarle estatus diplomático en el país.