Siria sigue sin dar respuesta a interrogantes sobre su programa de armas químicas, años después de que se adhirió a la convención sobre armas químicas, dijeron miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el miércoles.

El embajador sueco Olof Skoog, el actual presidente del consejo, dijo que varios miembros hablaron sobre el asunto durante una sesión a puertas cerradas sobre las armas químicas de Siria en la que el jefe de desarme de la ONU Izumi Nakamitsu dio un breve informe vía video.

"Existen muchas dudas" en la declaración que entregó Siria a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas sobre su programa de armas químicas, "y eso es parte del problema", dijo Skoog a The Associated Press luego de la reunión.

El viceembajador de Gran Bretaña, Jonathan Allen, dijo antes de la reunión que los miembros discutirían "cómo asegurarse de que el régimen sirio desmantele su programa de armas químicas".

La reunión del consejo ocurrió después de que países miembros de la OPAQ votaran 82-24 la semana pasada en favor de dar a la organización la autoridad para determinar a los responsables de ataques químicos, pese a la objeción de Siria y Rusia.

La OPAQ fue creada para poner en práctica la convención de 1997 que prohibió las armas químicas, pero carecía de poder para señalar a los responsables de usarlas.

El Consejo de Seguridad estableció un equipo investigativo conjunto entre la ONU y la OPAQ para hallar al responsable de los ataques químicos en Siria.

Pero Rusia vetó en noviembre una resolución respaldada por Occidente que hubiera renovado el mandato del Mecanismo Investigativo Conjunto, o JIM por sus siglas en inglés. El embajador ruso Vassily Nebenzia dijo que "se convirtió en un títere en las manos de las fuerzas anti-Damasco".