El gobierno de Siria pidió el martes a los sirios refugiados en el extranjero que regresen a casa, diciendo que ha eliminado a los "terroristas" de grandes áreas.

El raro pedido refleja la creciente autoconfianza del gobierno tras más de siete años de guerra. Si bien funcionarios generalmente piden a sirios en el extranjero que regresen, a través de entrevistas y presentaciones televisivas, este es el primer pedido formal que se televisa en un medio oficial.

Las fuerzas del gobierno sirio, con apoyo crucial de Rusia e Irán, recientemente retomaron grandes zonas cercanas a la capital, Damasco, y están librando una nueva ofensiva en el sur, que según funcionarios de la ONU ha desplazado a más de 270.000 personas. El gobierno actualmente controla más del 61% de Siria, en comparación a principios del 2017, cuando solo controlaba 17%, de acuerdo con el Observatorio Sirio para Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, que monitorea de cerca el conflicto.

El gobierno se refiere a los rebeldes como "terroristas".

Más de 5,6 millones de sirios han abandonado su país. El ministro de Relaciones Exteriores dijo que los desplazados que se quedaron dentro del país ya han regresado a casa y exhorta a los refugiados a hacer lo propio.

Muchos sirios no pueden regresar a casa porque sus casas fueron destruidas en el conflicto, o porque tienen miedo a ser enrolados en el servicio militar o ser víctimas de represalias por parte de fuerzas del gobierno.

Un alto funcionario de la ONU visitó un campamento de refugiados palestinos en Damasco que las fuerzas del gobierno retomaron en mayo. El campamento Yarmouk, zona urbanizada donde otrora vivieron miles de palestinos y sirios, fue controlado durante años por el grupo Estado Islámico y otros insurgentes. Allí también hubo muchos combates.