Los cadáveres de dos montañistas europeos y un guía peruano que fallecieron tras ser aplastados por una avalancha en uno de los nevados más visitados de Perú eran transportados el martes cuesta abajo por un grupo de rescatistas, informó la policía.

“Doce policías y un grupo de rescatistas están trabajando allá arriba, bajando desde el nevado con los fallecidos pero el mal clima pone todo más lento”, dijo a The Associated Press el agente Carlos Gonzáles del departamento de Salvataje de Alta Montaña en la ciudad norteña de Caraz, a 344 kilómetros al noreste de Lima.

Gonzáles dijo que el británico Samuel Paul Blelock, de 55 años, la eslovena Eva Zontar, de 27 años, y el guía peruano Jaime Quintana, de 40 años, murieron el sábado en una remota zona sepultados por una avalancha de nieve que cayó de forma sorpresiva de una pared del nevado Alpamayo que tiene más de 5.900 metros de altitud y que forma parte de la llamada Cordillera Blanca. Un grupo de montañistas que estaban cerca del accidente avisaron a la policía.

En otro caso, un canadiense de 22 años desapareció en septiembre de 2017 en otra zona de la cordillera y hasta el momento no ha sido hallado pese a la búsqueda de las autoridades y de sus familiares.

Según las autoridades, en la temporada alta, entre mayo y septiembre, llegan alrededor de 8.000 turistas de todo el mundo hacia la Cordillera Blanca. En 2017 murieron otros tres montañistas, dos chilenos y un ruso.