Un tribunal condenó el martes a prisión perpetua a una joven de 19 años por el asesinato de su novio durante la última audiencia de un juicio seguido con gran expectación por la opinión pública argentina.

Nahir Galarza fue condenada como autora del asesinato de Fernando Pastorizzo, de 20 años, ocurrido el 29 de diciembre en la ciudad de Gualeguaychú, 240 kilómetros al norte de Buenos Aires.

Al escuchar la sentencia unánime de los tres jueces del tribunal de Gualeguaychú, que de ser ratificada por instancias superiores implica al menos 35 años de prisión efectiva, allegados de Pastorizzo y cientos de vecinos que pasaron la noche en las inmediaciones de la sede judicial explotaron en vítores y aplausos.

“Espero que tenga todo el tiempo para reflexionar sobre lo que hizo. Quiero agradecer a la comunidad de Gualeguaychú que hizo una vigilia y a la gente de Argentina que estuvo con nosotros pidiendo justicia por mi hermano”, dijo a periodistas Carla Pastorizzo, hermana de la víctima, tras escuchar a los jueces en la sala de audiencias.

La lectura del veredicto fue retransmitida por los canales de televisión, que indicaron que no existen registros de una condena de prisión perpetua a una menor de 21 años desde que se aprobó el actual código penal en 1921. Galarza, que puede apelar, no estuvo presente en la sala de audiencias ni tampoco sus padres.

El caso fue seguido muy de cerca por la opinión pública debido a la juventud de Galarza, la frialdad con la que habría cometido el crimen y el hecho de que los jueces desestimaron que la joven hubiera sufrido maltratos en manos de su pareja, tal como alegó su defensa.

Los jueces apuntaron que los dos disparos que terminaron con la vida de Pastorizzo durante la madrugada, mientras los dos jóvenes se trasladaban en una motocicleta en plena calle, no fueron ni accidentales ni involuntarios- argumentos alegados por la chica- y consideraron un agravante la relación de pareja que Galarza mantenía con la víctima.

El arma que según el fallo disparó la joven pertenece a su padre, un agente de policía, y la víctima recibió un disparo en la espalda, a quemarropa, y otro de frente cuando se hallaba en el suelo.

“Fernando, vos estás muerto, pero a partir de hoy empieza (Nahir) a morir día a día”, dijo por su parte Gustavo Pastorizzo, padre de la víctima, quien manifestó su esperanza de que la condenada sea trasladada cuanto antes a una prisión desde la comisaría donde permanece detenida.

Pese a la sentencia Horacio Dargainz, abogado de Galarza, afirmó que el vínculo de su defendida con Pastorizzo “no está probado” y cuestionó que el tribunal “no tuvo suficiente tiempo físico para analizar las pruebas”.

Galarza declaró ante los jueces que el momento en que Pastorizzo cayó abatido por los disparos “fue rápido, feo, ninguno de los dos tuvo tiempo de nada” y constituyó “un accidente".

La joven, quien fue reina del popular carnaval de Gualeguaychú, sostuvo que era víctima de la violencia de Pastorizzo, a quien no reconoció como pareja y con quien solo dijo haber mantenido algunos encuentros sexuales.

Pero amigos del joven declararon que en realidad la violenta era Galarza y Pastorizzo la víctima.