Una iglesia de Indianápolis ha colocado las estatuas de María, José y el niño Jesús en una jaula con alambre de púas en protesta contra la política de tolerancia cero hacia los inmigrantes del gobierno de Donald Trump.

Las estatuas fueron colocadas el martes fuera de la catedral episcopal en la céntrica Glorieta de Monumentos y rodeadas por la alambrada.

El deán y rector del templo, reverendo Stephen Carlsen, dijo que la instalación, parte de la campaña “Cada Familia es Sagrada”, condena la política migratoria de detener y encerrar familias en la frontera con México.

La Sagrada Familia, dijo, era “una familia sin techo, sin alojamiento”, y que la Biblia dice que “debemos amar al prójimo como a nosotros mismos”.

El presidente Trump recientemente puso fin a su política de separar las familias en la frontera.