Una niña de 3 años que fue apuñalada en su fiesta de cumpleaños murió el lunes, dos días después de que un hombre irrumpió en la celebración y apuñaló a nueve personas en Idaho, informaron las autoridades.

Timmy Kinner fue acusado por atacar a un grupo de niños y a los adultos que intentaron protegerlos en la fiesta realizada en un complejo de apartamentos de la ciudad de Boise, en el que viven muchas familias refugiadas.

Las noticias de la muerte de la niña se dieron a conocer en la primera comparecencia de Kinner, en la que un juez le notificó que estaba acusado de homicidio premeditado y otros crímenes relacionados con el ataque perpetrado el sábado por la noche.

Las víctimas son refugiados de Siria, Irak y Etiopía. El jefe de la policía de Boise, William Bones, dijo que a pesar de que el detenido es estadounidense, no hay indicios de que la agresión hubiera sido un crimen de odio.

Kinner, de 30 años, está detenido sin derecho a fianza y dijo que quería representarse a sí mismo en la corte. Sin embargo, el juez ordenó que se le designara un defensor público.

El acusado había vivido en el complejo, pero le habían pedido marcharse por mala conducta, indicó Bones. Al día siguiente, regresó y atacó a las personas con un cuchillo.