El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, defendió el lunes a su esposa, previo a su juicio programado para este mes por cargos de malversación de fondos públicos, y dijo que ha resistido “heroicamente” una embestida mediática la cual ha “pisoteado su imagen”.

Los comentarios de Netanyahu ante el bando de su partido político, el Likud, en el Parlamento se produjeron días después de que se filtraron a los medios transcripciones poco favorecedoras de la investigación de la policía a Sara Netanyahu.

En los documentos, la esposa del mandatario se queja de la calidad de la comida que se sirve en la residencia del primer ministro y utiliza improperios para describir al personal.

“Durante 20 años, han estado pisoteando su imagen en los medios todo el día y toda la noche”, dijo Netanyahu mientras golpeaba su mano en la mesa. “Sara es una mujer increíble, una madre asombrosa, una hija perfecta y los medios ignoran por completo todas sus actividades públicas”.

Los legisladores del Likud comenzaron a aplaudir en una señal de apoyo al mandatario y varios señalaron las causas que Sara Netanyahu ha defendido.

Fue acusada el mes pasado por fraude y abuso de confianza por presuntamente gastar aproximadamente 100.000 dólares en comida en la residencia del primer ministro, incluso cuanto hay un chef de tiempo completo.

Durante mucho tiempo, Sara Netanyahu ha enfrentado críticas por tener un estilo de vida extravagante y una conducta abusiva. En 2016, una corte falló que había maltratado a un empleado y otorgó al hombre 42.000 dólares en daños. Otros exempleados la han acusado de malos tratos, denuncias que la pareja ha negado rotundamente, y de gastos excesivos y de utilizar el dinero del Estado para sus gustos lujosos.

Netanyahu también se enfrenta a varias investigaciones policiales por supuestos actos de corrupción, incluido aceptar obsequios caros de amigos multimillonarios. La pareja ha negado haber actuado mal y dicen que son las víctimas de una cacería de brujas política y una prensa hostil.