Seguridad Nacional borra millones de registros telefónicos

La Agencia de Seguridad Nacional está eliminando más de 685 millones de registros de llamadas que el gobierno obtuvo desde 2015 de compañías de telecomunicaciones para diversas pesquisas, lo cual...

La Agencia de Seguridad Nacional está eliminando más de 685 millones de registros de llamadas que el gobierno obtuvo desde 2015 de compañías de telecomunicaciones para diversas pesquisas, lo cual suscita dudas sobre la viabilidad del programa.

El congreso restringió inicialmente la recolección a gran escala de registros de llamadas a la agencia después que el excontratista de Seguridad Nacional, Edward Snowden, filtró documentos que revelaron una amplia vigilancia por parte del gobierno. Según la ley, decretada en junio de 2015, la información sería retenida en adelante por compañías de telecomunicaciones, no por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés), pero ésta podría consultar esa gigantesca base de datos.

Ahora la NSA ha estado eliminando toda la información que recolectó de las búsquedas.

La agencia dijo el jueves en un comunicado que comenzó a borrar los archivos en mayo después de que los analistas de la NSA detectaron “irregularidades técnicas en alguna información recibida por los proveedores del servicio de telecomunicaciones”. También señaló que las irregularidades derivaron en que la NSA obtuviera algunos detalles de las llamadas cuando no tenía autorización para ello.

Eso apunta al fracaso del programa, según David Kris, un ex alto funcionario de seguridad nacional en el Departamento de Justicia.

“Dijeron que tienen que purgar tres años de información que se remonta a 2015, y que esa información que recolectaron en ese tiempo _que ahora están purgando_ no era confiable y tiene algún tipo de error técnico”, señaló Kris, fundador de Culper Partners, una firma consultora en Seattle. “Así que cualquier información que esperaban conseguir en los últimos tres años con este programa de recolección... todo fue inútil. Por eso, están desechando toda la información y básicamente comenzando de nuevo”.

Christopher Augustine, portavoz de la NSA, rechazó que el programa hubiera fracasado.

“Este es un caso en el que la NSA determinó que hubo un problema y en forma proactiva adoptó todas las medidas correctas para corregirlo”, apuntó.

La agencia ha revisado y revalidado la información de inteligencia para garantizar que se basó solo en datos de llamadas obtenidos adecuadamente de los proveedores de telecomunicaciones, apuntó.