Un tribunal de Berlín condenó el lunes a un sirio de 19 años de edad a pasar cuatro semanas de detención por haberle causado lesiones corporales graves y calumnias a un hombre solo porque llevaba una gorra judía.

La víctima, un árabe israelí de 21 años de edad, llevaba puesta una kipá solidaridad con sus amigos judíos. Grabó a su atacante en abril mientras éste lo azotaba violentamente con un cinturón mientras gritaba "¡yahudi!", que significa judío en árabe.

El tribunal regional de Berlín no identificó al acusado debido a las normas de privacidad. Dijo que el hombre ya había cumplido su pena al esperar el juicio bajo arresto.

El ataque fue criticado ampliamente y avivó el debate sobre el antisemitismo en Alemania.

Durante el juicio, el acusado admitió haber azotado a la víctima con un cinturón, pero dijo que lamentaba la agresión y se disculpó con la víctima.

El acusado, que testificó en alemán y en árabe a través de un traductor, llegó a Alemania en 2015 buscando asilo. Dijo a la corte que había fumado marihuana antes del ataque.

La canciller Angela Merkel habló personalmente en contra del ataque, diciendo que su gobierno respondería "con toda la fuerza y resolución" contra el antisemitismo en Alemania. El país tiene leyes estrictas contra la incitación al odio, con base en su experiencia con el nazismo.