Dos adolescentes de 14 años murieron por balas perdidas en Río de Janeiro, en medio de una ola de violencia.

Casi dos años después de que fue sede de los Juegos Olímpicos de verano, Río experimenta un incremento en la violencia debido a luchas territoriales entre narcotraficantes. El presidente Michel Temer puso a las fuerzas armadas a cargo de la seguridad en el estado a principios de año. Es común que haya balaceras.

La organización no gubernamental Río de Paz dice que al menos otros cinco niños o adolescentes han muerto por balas perdidas en Río este año.

Marcos Vinicius da Silva fue baleado el miércoles durante un operativo policial en el complejo de favelas Mare. Sus amigos y compañeros de clase protestaron el jueves por su fallecimiento. Guilherme Henrique Pereira Natal también fue alcanzado el miércoles por las balas disparadas desde un automóvil en movimiento.