Simpatizantes de Trump se mantienen firmes

Andrew Pappas, vecino de Cincinnati, apoyó la decisión del presidente Donald Trump de separar a niños de sus padres que cruzaron la frontera sin autorización porque, dijo, obligó al Congreso a...

Andrew Pappas, vecino de Cincinnati, apoyó la decisión del presidente Donald Trump de separar a niños de sus padres que cruzaron la frontera sin autorización porque, dijo, obligó al Congreso a discutir la reforma inmigratoria.

Niurka López, de Michigan, dijo que la política de “tolerancia cero” de Trump es sensata porque su familia ingresó legalmente desde Cuba y todos deben hacer lo mismo.

Los simpatizantes acérrimos de Trump se mantuvieron firmes a pesar de las fotos desgarradoras de niños enjaulados y las grabaciones de niños aterrados que clamaban por sus padres, las que indignaron tanto a demócratas como republicanos. Los simpatizantes creyeron a Trump y la secretaria de Seguridad Nacional Kirstjen Nielsen cuando dijeron que solo podían aplicar la ley vigente, a pesar de que era falso.

Cuando Trump firmó un decreto el miércoles para poner fin a las separaciones forzadas, se encogieron de hombros: el fin justifica los medios. Y la culpa era del Congreso, no del presidente.

“La imagen de lo que sucede directamente en la frontera no es algo que él quiera que suceda bajo su mandato, pero al fin y al cabo quiere que el Congreso se concentre en la necesidad fundamental de realizar la reforma inmigratoria en Estados Unidos y creo que se va a mantener firme en eso”, dijo Pappas, de 53 años.

“Su objetivo no era separar las familias, creo que su objetivo era obligar al Congreso a abordar la reforma inmigratoria”, añadió Pappas. “Y ahora... todo el mundo habla de la reforma migratoria y creo que el presidente Trump está logrando exactamente lo que se propone”.

Richard Klabechek, de Oak Grove, Minnesota, quien asistió al acto del presidente en Duluth el miércoles por la noche, dijo que la grabación del llanto de los niños no lo conmovió porque era “la prensa que apunta al corazón del público”.

“Creo que Trump aborda los problemas a su manera franca, que no se adecua a la narrativa políticamente correcta de la prensa o los demócratas”, dijo Klabecheck, un jubilado de 65 años.