El presidente Donald Trump considera que su postura firme contra la inmigración es una ventaja para las elecciones de medio periodo, las cuales considera un referendo sobre sus políticas proteccionistas.

“Debes defender algo”, declaró Trump el martes, mientras alegaba en favor de su política inmigratoria entre las crecientes críticas por la separación forzada de niños de sus padres en la frontera entre México y Estados Unidos. Entre los que la condenan están demócratas, así como republicanos que se preocupan cada vez más de que los reportes de los niños despojados de sus padres dañen las posibilidades del partido en noviembre.

Pero Trump cree que su promesa en materia migratoria le ayudó a ganar la presidencia y que sus partidarios más leales quieren que se mantenga firme. Aunque hizo un inusual viaje al Capitolio la tarde del martes para reunirse con legisladores republicanos y buscar una solución, Trump permanece confiado en que lo correcto es proyectar dureza contra la inmigración, dijeron cinco funcionarios de la Casa Blanca y un asesor externo que hablaron bajo condición de anonimato por no estar autorizados para hablar públicamente.

“Es increíble cuántas personas están sorprendidas de que cumpla las promesas que hizo durante la campaña”, dijo el asesor de Trump, Bill Stepien.

Aunque la Casa Blanca insinuó que Trump podría estar abierto a un ajuste ligero para lidiar con el problema, el presidente pasó el día mencionando políticas inmigratorias que ha defendido a lo largo de su sorpresiva carrera política. Se ha resistido a las peticiones de revocar la política de separación y ha dicho que el cambio debe pasar por el Congreso.

Preocupado de que la falta de progreso en su distintivo muro fronterizo lo haga ver “débil”, según un asesor, Trump ha desatado una serie de tuits exagerando el peligro que representan los miembros de la pandilla MS-13, que representa un porcentaje mínimo de quienes cruzan la frontera. Utilizó el fuerte término “infestar” para referirse al flujo de migrantes que entra al país sin autorización.

El martes, Trump argumentó que apegarse a sus políticas era una estrategia ganadora, y puso como ejemplo de lo contrario a los demócratas.

“No pueden ganar con sus políticas, que son horribles”, dijo. “Eso lo averiguaron en las últimas elecciones presidenciales”.

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El periodista de Associated Press Zeke Miller contribuyó a este despacho.