La inspección general del Departamento de Justicia emitió una fuerte reprimenda el jueves al FBI y su exdirector James Comey por su manejo de la investigación del correo electrónico de Hillary Clinton. Pero el informe no dice que las acciones de Comey fueron tendenciosas o motivadas por preferir a Clinton sobre Donald Trump en la elección de 2016.

De acuerdo con el informe, Comey, quien anunció a mediados de 2016 que Clinton no sería acusada de delito, fue insubordinado y se apartó de los protocolos en varias ocasiones.

También dice que “no hallamos pruebas de que las conclusiones de los fiscales fueran afectadas por parcialidad y otras consideraciones incorrectas; más bien, determinamos que se basaron en la evaluación de los hechos realizada por los fiscales, la ley y las prácticas del departamento en el pasado”.

El presidente Donald Trump esperaba que el reporte le brindara nuevas armas contra Comey y su segundo, Andrew McCabe, al sostener que un FBI políticamente contaminado intentó socavar su campaña y, a través de la investigación de la injerencia rusa, su presidencia. Trump sin duda tratará de usar el informe para convalidar el haber despedido a Comey el año pasado.

Pero las conclusiones matizadas no apoyan las pretensiones de vindicación total de los republicanos ni los demócratas.

El informe de 500 páginas detalla de manera minuciosa una de las investigaciones más importantes de la historia moderna del FBI y revelan como la agencia federal, que durante décadas ha tratado de quedar al margen de la política, quedó enredada en la elección presidencial de 2016.

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Mary Clare Jalonick contribuyó a este despacho.