Nicaragua amaneció el jueves paralizado por una huelga nacional decretada por el sector privado y la sociedad civil con miras a la reinstalación del diálogo con el gobierno en el que la Iglesia es mediadora.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua informó a través de un comunicado que el viernes se reanudarán las conversaciones suspendidas el 23 de mayo por falta de consenso para buscar una salida pacífica a la crisis sociopolítica que ha dejado más de 160 muertos, según diversos organismos de derechos humanos.

"En dicha mesa estaremos dando a conocer a la comunidad nacional e internacional la propuesta que presentamos al señor presidente y la carta que él nos ha enviado con su planteamiento, lo que someteremos a debate para buscar un consenso", informaron los obispos.

El obispado indicó que el martes recibió la respuesta del presidente Daniel Ortega a la propuesta que le presentaron para poner fin a la crisis más sangrienta que vive el país centroamericano desde la década de los 80.

La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que aglutina al sector privado, la sociedad civil, estudiantes y campesinos, dijo que se sentará a la mesa únicamente para hablar de la salida del poder de Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.

Ortega “ha mostrado su incapacidad de seguir gobernando, no ha parado de matar gente”, dijo Medardo Medina, representante de los campesinos que se oponen a la construcción del canal interoceánico.

Agregó que “de hecho nosotros ni deberíamos sentarnos a dialogar con una persona que tiene manchadas las manos de sangre y que ha mostrado su rostro criminal a la población, pero creemos que hay que buscar cómo decidir su salida”. Medina controla una parte de los más de 100 atascos de vehículos que hay en todo el país como mecanismo de presión a Ortega.

Para el gobierno el planteo de la Alianza Cívica es un “golpe de Estado”.

Las manifestaciones, encabezadas en su mayoría por estudiantes, empezaron el 18 de abril tras una reforma gubernamental que subió las contribuciones de trabajadores y empresarios a la seguridad social y al mismo tiempo recortó las prestaciones. Pero los ataques de paramilitares y policías, que se han producido particularmente por las noches, convirtieron a las protestas en un reclamo por la salida de Ortega del gobierno.

El analista político y ex miembro del equipo negociador de la Contrarrevolución en los años 80, Bosco Matamoros, dijo que para que el diálogo tenga resultado debe ordenarse un congelamiento de la situación actual. “No se puede seguir en una situación en la que el país está sufriendo con muertos todos los días, afectaciones económicas y una enorme dislocación social. Pero para eso debe mostrarse voluntad de parar la represión en las calles”, añadió.

Leónidas García barre la acera de su casa en la cual también funciona su negocio de venta de materiales de construcción. Se ha sumado al paro porque cree que es la manera de hacer más presión al gobierno de Ortega.

“Nos duele lo que pasa porque el país se está desangrando. Debemos encontrar una salida pronto y que este señor entienda que ya su tiempo en el poder terminó”, indicó.

Su negocio está ubicado cerca de las populosas calles del Mercado Oriental, uno de los centros de compras más grandes de Centroamérica, que luce fantasmal ante la falta de clientes y vehículos. Por el paro por 24 horas el país dejará de percibir más de 30 millones de dólares, según economistas independientes.

“La gente está protestando de cualquier forma, hasta quedándose en su casa sin lanzar un solo disparo o mortero”, dijo el taxista José Ernesto Marín, quien decidió guardar su vehículo ante la falta de clientes en Managua.

Amnistía Internacional señaló que las autoridades nicaragüenses han adoptado una estrategia de represión caracterizada por el uso excesivo de la fuerza, las ejecuciones extrajudiciales, el control de los medios de comunicación y el uso de grupos parapoliciales para sofocar las protestas.

Ortega, que estuvo en el poder desde que triunfó la revolución sandinista en 1979 hasta 1990, gobierna de forma ininterrumpida desde 2007.