Vista casa del obispo de lujo
Vista general de la nueva residencia del obispo de la diócesis de Limburgo.

El Vaticano dio a conocer que el Papa Francisco aceptó la dimisión de Tebartz van Elst, el obispo 'derrochador' de Limburgo (Alemania), suspendido desde octubre por el despilfarro de dinero de la Iglesia con fines personales.

Gastó unos 20 mil dólares para su tina personal, y casi 4.1 millones de dólares para su comedor de 63 metros cuadrados. “La situación en la diócesis de Limburgo impide el ejercicio fecundo de su ministerio”, explicó El Vaticano en una nota en la que se comunicó la aceptación por parte de Papa Francisco de la dimisión de Tebartz van Elst, de 53 años.

La noticia la dio a conocer en esta capital el presidente de la Conferencia de Obispos alemanes, el cardenal Reinhard Marx, quien elogió el trabajo que realizó la Comisión de Revisión Auditora del caso Limburgo sobre los hechos de que se acusó a Van Elst.

El cardenal informó que el reporte de la investigación auditora se dará a conocer este miércoles en internet.

El nuevo administrador de la diócesis nombrado por el Vaticano será Manfred Grothe, de 85 años, y quien fue hasta ahora obispo auxiliar del arzobispado de Paderborn.

Tebartz van Elst presentó su dimisión al Vaticano en octubre tras una larga polémica en Alemania acerca de los 42.7 millones de dólares gastados para la construcción de su casa, en donde también estaría la sede parroquial.

El 'obispo de lujo', tal y como fue bautizado por la prensa local, gastó unos 20 mil dólares para su tina personal, y pagó casi 4.1 millones de dólares para su comedor de 63 metros cuadrados.

La construcción de esa vivienda y sede pastoral fue iniciada por el Predecesor de Tebarz van Elst.

Costos disparados

Ese predecesor fijó un límite de 7.5 millones de dólares para la obra. Bajo la gestión de Tebarz van Elst, los costos se dispararon con comodidades y objetos de lujo.

Los sucesos de Limburgo causaron una fuerte reacción de crítica y escándalo En Alemania, un país que fue cuna de la Reforma de Martin Lutero, quien produjo el cisma que dividió a la Iglesia en Católica y Protestante, justamente en protesta por el ansia de lujo el despilfarro de la Iglesia a mediados del siglo XVI, los sucesos de Limburgo causaron una fuerte reacción de crítica y escándalo.

Además, la falta de transparencia en el manejo de los recursos financieros fue enorme. En Alemania, los fieles pagan obligatoriamente el Impuesto a la Iglesia Católica si quieren pertenecer a esa religión.

Además, contribuyen al mantenimiento de la Iglesia. Los despilfarros de Tebartz van Elst fueron percibidos como un derroche de dinero de contribuyentes.

Tras reunirse con el obispo en octubre, el Papa Francisco suspendió al Obispo Van Elst en forma temporal de su cargo y se tomó tiempo para analizar las cuentas de Limburgo en el detalle.

Nuevo trabajo

Se creó una Comisión Auditora en la que participaron expertos independientes en ese campo.

El ex obispo de Limburgo recibirá un nuevo trabajo  El Vaticano comunicó este miércoles que el ex obispo de Limburgo recibirá “un nuevo trabajo en el momento oportuno”.

Manifestó su esperanza de que éste acepte la decisión del Vaticano “de manera dócil y con la voluntad de volver a descubrir un clima de caridad y conciliación”.

La apertura del Vaticano hacia una 'segunda oportunidad' para Tebartz van Elst se explica por el hecho de que el obispo es un teólogo respetado que cuenta con un apoyo significativo en Roma.

Por su parte, el cardenal Reinhard Marx, presidente de la Conferencia de Bispos Alemanes, dijo que “está bien que el Papa haya tomado una decisión (...) Ahora es importante para el obispado de Limburgo encontrar su camino hacia el futuro”.