Conservador e izquierdista van a segunda vuelta en Colombia

Un delfín político y un exlíder guerrillero se enfrentarán en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia después de que ninguno de los cinco candidatos lograra obtener una mayoría...

Un delfín político y un exlíder guerrillero se enfrentarán en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia después de que ninguno de los cinco candidatos lograra obtener una mayoría absoluta en la primera ronda de los comicios.

Los resultados oficiales del domingo muestran que el conservador Iván Duque obtuvo el 39% de los votos con más del 99% de las mesas escrutadas, mientras que su rival más cercano, el líder izquierdista Gustavo Petro, obtuvo 25%. Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín, quedó en tercer lugar con 23% y reconoció su derrota pocas horas después de que se cerraran las mesas.

Duque y Petro representan espectros opuestos de la política colombiana y han realizado una campaña agresiva en la que han destacado sus diferencias en temas económicos y de seguridad. También tienen visiones muy distintas sobre cómo implementar el acuerdo de paz firmado en el 2016 con la desmovilizada guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionaria de Colombia (FARC).

Duque ha prometido hacer cambios sustanciales al acuerdo, incluida la eliminación de amnistías para líderes guerrilleros que han cometido crímenes de lesa humanidad. Petro, por su parte, ha dicho que está dispuesto a implementar el acuerdo tal como se ha pactado.

Tras darse a conocer los resultados de la primera vuelta, ambos candidatos se dirigieron a sus seguidores en actos masivos.

“Pueden tener ustedes la certeza de que vamos a vencer,” dijo Petro, de 58 años, ante miles de colombianos que coreaban su nombre. Algunos portaban banderas de la Unión Soviética y del M-19, el desaparecido grupo guerrillero en el que Petro militó en su juventud.

“Se puede cambiar la historia de Colombia”, agregó el candidato.

Además de defender el acuerdo de paz con las FARC, Petro ha prometido educación universitaria gratuita y un programa de reforma agraria que obligaría a grandes terratenientes a vender terrenos improductivos al Estado. También ha propuesto cambiar la constitución del país mediante una asamblea constituyente.

Su plataforma de izquierda ha sido comparada por sus críticos con la del fallecido líder socialista venezolano Hugo Chávez, de quien el candidato era admirador. Sin embargo, Petro se desmarcó del gobierno de Venezuela durante la campaña llamando al actual presidente, Nicolás Maduro, un “dictador.”

En su discurso tras la primera vuelta de las elecciones dijo que como presidente no buscaría acumular el poder en un solo grupo político.

“Nos interesa un país pluralista”, afirmó. “No nos interesa un país uniformado del mismo color”.

Duque, de 41 años, llegó a la política con el respaldo de Álvaro Uribe, un popular expresidente de talante conservador. El actual senador promete reactivar la economía de Colombia y expandir la clase media reduciendo los impuestos a pequeñas y grandes empresas. También ha dicho que impulsará la inversión extranjera en proyectos petroleros y mineros.

Sin embargo, sus críticos temen que su elección como presidente represente el retorno de Uribe al poder.

El exmandatario es recordado por dar duros golpes a las FARC, que a larga forzaron a la guerrilla a entrar en negociaciones. No obstante, durante su gobierno, los militares también cometieron graves violaciones a los derechos humanos, según investigaciones que ha hecho la fiscalía.

Duque saludó a Uribe durante su discurso de victoria el domingo por la noche, pero sobre todo se concentró en el futuro y habló de propuestas para generar empleo, mejorar el sistema de salud e incrementar el uso de energías renovables.

Clarificó también su posición frente al acuerdo de paz con la guerrilla bajo el argumento de que sólo busca la verdad y reparación para las víctimas del conflicto.

“Nosotros no queremos hacer trizas el acuerdo”, aseguró. “Sólo queremos dejar claro que la Colombia de la paz es la Colombia donde la paz se encuentra con la justicia”.

Para ganar la segunda vuelta de las elecciones ambos candidatos tendrán que captar votos del segmento de la población que no votó por ninguno de ellos: aproximadamente un tercio de los colombianos sufragaron por tres candidatos centristas, que incluyen a Fajardo, exalcalde de Medellín, quien obtuvo el tercer lugar en la contienda sólo dos puntos detrás de Petro, y a Humberto de la Calle, un político que negoció la paz con las FARC.

Hasta el momento ninguno de estos candidatos ha dado su apoyo a alguno de los punteros y quienes votaron por ellos aseguran que les queda una decisión difícil por delante.

“Es el peor de los escenarios” dijo a The Associated Press Mónica Méndez, una ingeniera química de Bogotá que votó por Fajardo, ilusionada por sus propuestas ambientales y su énfasis en la educación.

“Yo tiendo a inclinarme hacia la izquierda, pero Petro me parece demasiado prepotente y arrogante”, aseguró. Ahora Méndez dice que lo más probable es que vote en blanco.

Según cálculos hechos por León Valencia, un reconocido analista político en Colombia, un 80% de los seguidores de Fajardo optaría por Petro. No obstante, Valencia piensa que Petro aún tiene mucho que hacer para moverse hacia el centro y captar los votos que le permitan superar a Duque.

Por último, habría que ver si los líderes políticos centristas que apoyan al actual presidente Juan Manuel Santos se inclinan hacia Petro o Duque.

“Hace cuatro años Santos perdió la primera vuelta y la izquierda lo ayudó a salir adelante”, explicó Valencia. “Ahora hay que ver si el santismo le devuelve a Petro ese favor”.

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Los periodistas Christine Armario y Joshua Goodman de la AP contribuyeron con esta nota.