Estados Unidos advirtió al gobierno sirio que no emprenda su planeada ofensiva contra los rebeldes en el sur del país, o de lo contrario podría tomar "medidas firmes y apropiadas" para garantizar un alto el fuego en la zona.

El área en el suroeste de Siria, entre la ciudad fronteriza de Daraa y las Alturas del Golán ocupados por Israel, ha surgido como un punto crítico en un enfrentamiento más amplio entre Israel e Irán, los archirrivales regionales.

Estados Unidos, Rusia y Jordania acordaron el año pasado incluir a Daraa en una "zona de desescalada" para congelar las líneas de conflicto, pero las fuerzas del presidente Bashar Assad lanzaron recientemente panfletos en las zonas controladas por los rebeldes, en los que advierten sobre una ofensiva inminente e instan a los combatientes a deponer las armas, dijeron el viernes los medios de comunicación del estado sirio.

En una declaración publicada el viernes, el Departamento de Estado en Washington dijo que le preocupaban los informes de que las fuerzas de Assad se estaban preparando para una operación en el suroeste de Siria. Advirtió al gobierno que se abstenga de emprender "cualquier acción que pueda ampliar el conflicto".

Assad ha confiado en Rusia, Irán y el grupo guerrillero libanés Jezbolá para que luchen al lado de su familia, que ha gobernado el país desde hace décadas, y para que hagan frente a una insurgencia del Estado islámico que surgió de la guerra civil de siete años del país. Irán ha enviado comandantes militares a supervisar las batallas y organizar milicias de todo Oriente Medio para luchar junto a las fuerzas de Assad.

Estados Unidos e Israel ven la amplia presencia militar de Irán en Siria como una amenaza para Israel y han amenazado con tomar medidas. Se cree que el ejército israelí está detrás de decenas de ataques aéreos en los últimos años contra Jezbolá, Irán y posiciones militares sirias.