Nueve menores de edad murieron el viernes durante un incendio en un centro de reclusión de Brasil que comenzó cuando los internos prendieron fuego a un colchón durante un motín, informaron las autoridades.

El reclusorio, situado en la ciudad de Goiania, es usado para detener temporalmente a los menores de entre 13 y 17 años.

El motín se dio después de que los administradores intentaron cambiar de celda a algunos de los detenidos, dijo Gilles Sebastian Gomes, abogado de la comisión de derechos humanos del estado de Goias.

Gomes, quien está en contacto con familiares de los detenidos, dijo que el reclusorio está equipado para alojar a 50 personas, pero que con frecuencia tiene 80 o 90 internos.

“Las celdas son pequeñas y están sobrepobladas, y hay una escasez significativa de personal”, dijo.

El gobierno estatal dijo en un comunicado que se abrirá una investigación y que se brindará apoyo a las familias de las víctimas. El comunicado confirma nueve decesos, pero no brinda detalles.

Brasil tiene una de las poblaciones carcelarias más grandes del mundo. Expertos calculan que hasta 40% de los prisioneros no han sido sentenciados o están a la espera de un juicio.