Guatemala: familia aún busca a desaparecido en guerra civil

Familiares de Marco Antonio Molina Theissen, un niño de 14 años cuya desaparición se atribuye al ejército de Guatemala en medio de la guerra civil en 1981, dijeron el viernes que no dejaran de...

Familiares de Marco Antonio Molina Theissen, un niño de 14 años cuya desaparición se atribuye al ejército de Guatemala en medio de la guerra civil en 1981, dijeron el viernes que no dejaran de buscarlo a pesar de que han pasado 37 años de su pérdida. Por el caso se condenó recientemente a tres militares.

Emma Theissen de Molina, madre de Marco Antonio y de Emma Molina Theissen, quien fue víctima de abusos sexuales en la misma época --delitos por los que también fueron condenados los militares-- agradeció el acompañamiento que organizaciones de derechos humanos, amigos y familiares dieron a “su búsqueda de verdad y justicia” tras la sentencia emitida.

“Cuatro altos mandos del Ejército de Guatemala son responsables de detener ilegalmente y mantener en cautiverio a Emma, sometiéndola a malos tratos y violencia sexual y son responsables de la detención y desaparición de Marco Antonio, nuestro niño amado de solo 14 años”, dijo la mujer en conferencia de prensa antes de agregar que seguiría buscando los restos de su hijo para poder darle sepultura.

El miércoles pasado, un tribunal condenó a los generales Benedicto Lucas García, antiguo jefe del Estado Mayor General del Ejército; Manuel Antonio Callejas, viejo líder de Inteligencia Militar, y Hugo Zaldaña Rojas, exoficial de inteligencia militar, a 58 años de prisión por los delitos de desaparición forzada, violación y delitos contra los deberes de humanidad.

El tribunal también condenó a Francisco Luis Gordillo, excomandante de la Zona Militar de Quezaltenango, a 33 años de prisión por delitos contra los deberes de humanidad y absolvió al general Edilberto Letona de los cargos.

Durante dos meses y medio el tribunal escuchó a peritos, testigos, víctimas y presuntos victimarios sobre lo que sucedió con Emma Molina Theissen, detenida por agentes del Estado en septiembre de 1981 en la Ciudad de Guatemala por su militancia, y llevada a un destacamento militar ubicado en Quetzaltenango, al oeste de la capital. Allí, la joven de entonces unos 20 años fue torturada y violada y días después logró escapar de sus captores. En su búsqueda, agentes policiales vestidos de particular llegaron a su casa y al no encontrarla se llevaron a su hermano, de quien nunca se supo más nada.

The Associated Press regularmente no identifica a víctimas de abuso sexual, sin embargo, el abogado Héctor Reyes ha dicho que Emma ha hablado abiertamente y que decidió testificar de manera pública sobre su experiencia con el propósito de que se haga justicia.

Emma Molina dijo que este caso “se cierra con una sentencia histórica y revolucionaria que reconoce, valoriza y pone atento interés de la justicia a las víctimas de crímenes atroces y otorga validez probatorio como es reconocido en las normas internacionales”.

Los 36 años de conflicto armado en Guatemala entre el ejército y la guerrilla marxista dejaron según un informe de la verdad auspiciado por Naciones Unidas 200.000 mil muertos y 45.000 desaparecidos, entre ellos unos 5.000 niños. El caso de Marco Antonio Molina Theissen es el primero que se lleva a juicio.